La Secretaría de Minería del Ministerio de Economía acaba de dar un golpe de timón administrativo que promete sacudir al sector. A través de la Resolución 59/2025, se modifican los procedimientos para la inscripción en el Registro de Inversiones Mineras, un paso clave para acceder a los beneficios de la Ley N° 24.196 de fomento a la actividad.
- El cambio más impactante: La medida principal busca corregir inconsistencias que generaban demoras y presentaciones extemporáneas. A partir de ahora, las declaraciones juradas de inversiones proyectadas (Art. 25 de la Ley 24.196) de períodos anteriores a 2024 que no hayan sido presentadas o lo hayan hecho fuera de término, se considerarán suplidas por la declaración jurada anual de inversiones efectivamente realizadas (Art. 18). Esto es un alivio burocrático gigantesco para las empresas mineras.
- ¿Por qué es importante? La simplificación administrativa es un mantra del gobierno, y en el sector minero cobra especial relevancia. Al reducir la carga de trámites y subsanar errores pasados de forma automática, se busca generar un ambiente más atractivo para la inversión. Menos tiempo en papeleo significa más tiempo y recursos dedicados a la exploración y explotación.
- Impacto en la industria: Las compañías mineras verán una mayor celeridad y transparencia en sus gestiones ante la Autoridad de Aplicación. Esto podría traducirse en una aceleración de proyectos, mayor flujo de capital y, potencialmente, un incremento de la actividad extractiva. Es una señal clara de apoyo a un sector que el gobierno considera estratégico para la generación de divisas.
- Contexto de desburocratización: Esta resolución se alinea con una política general de "desregulación y transformación del Estado", buscando optimizar procesos y eliminar trabas que históricamente han ralentizado el desarrollo económico en Argentina.