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El INASE oficializó la inscripción de cuatro nuevas creaciones fitogenéticas desarrolladas por el INTA, incluyendo una soja genéticamente modificada, dos triticales, un agropiro y una cebolla. Un avance clave para la productividad y la protección intelectual del agro argentino.
¡El campo argentino no para de innovar! El Instituto Nacional de Semillas (INASE) acaba de dar un espaldarazo a la ciencia nacional al oficializar la inscripción y otorgar el título de propiedad de cuatro nuevas creaciones fitogenéticas desarrolladas por el prestigioso Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Estas resoluciones, aunque administrativas, marcan un hito en la protección intelectual y el desarrollo de la productividad agrícola del país.
Las variedades que entran en el Registro Nacional de Cultivares y el Registro Nacional de la Propiedad de Cultivares son:
Estos registros, que cumplen con la Ley de Semillas N° 20.247 y el Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales, aseguran que el INTA, y por ende el Estado, tenga los derechos sobre estas innovaciones. Esto no solo fomenta la investigación y el desarrollo local, sino que también garantiza la calidad y trazabilidad de las semillas. Para el sector agropecuario, significa acceso a material genético mejorado que puede traducirse en mayores rendimientos, resistencia a plagas y enfermedades, y una agricultura más eficiente. Es la ciencia al servicio de la producción, asegurando que Argentina siga siendo un jugador clave en el tablero agroalimentario global.