Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El INASE agita el agro con novedades candentes: una histórica variedad de papa de Pepsico pasa a dominio público, mientras una innovadora cepa de cannabis sativa, la 'Chacarera', inicia su camino para ser reconocida oficialmente. ¡El futuro del campo está en juego!
El Instituto Nacional de Semillas (INASE) está en el centro de la escena agropecuaria con dos anuncios que prometen generar movimientos en el sector. Por un lado, una conocida variedad de papa se libera; por el otro, una nueva cepa de cannabis busca su reconocimiento oficial.
Mediante la Resolución N° 393/2024, el INASE ha declarado la caducidad del derecho de propiedad sobre la creación fitogenética de papa de denominación VR 808. Esta variedad, originalmente de la empresa STET HOLLAND B.V. y representada en Argentina por PEPSICO DE ARGENTINA S.R.L., fue inscripta en 2014. La decisión, solicitada por el propio titular, implica que la papa VR 808 pasa a ser de uso público. Esto es una excelente noticia para productores y mejoradores, quienes ahora podrán utilizar libremente este material genético sin restricciones de propiedad intelectual, lo que podría impulsar la innovación y la diversificación en el cultivo de papa en el país.
Simultáneamente, el INASE ha publicado un aviso oficial informando sobre la solicitud de inscripción en el Registro Nacional de la Propiedad de Cultivares de una nueva creación fitogenética: el cannabis (Cannabis sativa L.) de nombre CHACARERA, obtenida por Gloria Teresa Juarez. Esta iniciativa es un hito para el incipiente sector del cannabis en Argentina. La fundamentación de novedad de 'Chacarera' destaca características distintivas en sus hojas, pigmentación, altura y longitud del tallo, así como el color del tegumento de la semilla, comparándola con otras variedades. Los interesados tienen un plazo de TREINTA (30) días para presentar impugnaciones. La formalización de nuevas variedades de cannabis es crucial para el desarrollo legal y regulado de la industria, abriendo puertas a la investigación, la producción agrícola y posibles aplicaciones medicinales o industriales. Estos movimientos del INASE reflejan un dinamismo en el sector agrícola, con impactos tanto en cultivos tradicionales como en los emergentes.