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La AGENCIA DE RECAUDACIÓN Y CONTROL ADUANERO (ARCA) pone orden en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), definiendo el tipo de cambio clave para los certificados de crédito fiscal de IVA. Una medida que busca dar certezas a los gigantes que apuestan por Argentina.
En una movida que busca despejar dudas y dar previsibilidad a los grandes inversores que se animen al país bajo el flamante Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) ha emitido la Resolución General 5605/2024. El punto central de esta normativa es la clarificación sobre cómo se calculará el límite máximo para la emisión de los Certificados de Crédito Fiscal del Impuesto al Valor Agregado (IVA).
Hasta ahora, existía una nebulosa sobre qué tipo de cambio aplicar para convertir las inversiones comprometidas (a menudo en moneda extranjera) a pesos argentinos, que es la moneda en la que se emiten los certificados. La nueva resolución es taxativa: se deberá utilizar el tipo de cambio vendedor divisa informado por el Banco de la Nación Argentina al cierre del día hábil inmediato anterior a la emisión del comprobante o a la oficialización del despacho de importación. Esto es clave porque el valor del dólar puede variar drásticamente en un contexto de alta volatilidad económica.
Esta precisión es un alivio para los Vehículos de Proyecto Único (VPU) que operan bajo el RIGI. Les permite tener una base de cálculo sólida y predecible para sus créditos fiscales, reduciendo la incertidumbre sobre la valuación de sus inversiones. En un país con la historia cambiaria de Argentina, la definición de un tipo de cambio de referencia para estos beneficios fiscales es un factor crucial para la planificación financiera y la seguridad jurídica de las grandes apuestas de capital.
La medida busca incentivar y proteger las inversiones en el marco del RIGI, al ofrecer un marco más claro para la recuperación del IVA. Es un guiño a la estabilidad para aquellos que se arriesgan a inyectar capital en la economía argentina, aunque el ojo de la tormenta siempre será la volatilidad del tipo de cambio. La ARCA, sucesora de la AFIP en esta materia, se asegura así de que el mecanismo de incentivo funcione con mayor transparencia y menos margen para interpretaciones.