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El Concejo Municipal de San Cristóbal modificó la Ordenanza N° 3715/16, incrementando y detallando multas por incumplimiento de normas de higiene urbana, control animal y una extensa lista de infracciones de tránsito.
El Honorable Concejo Municipal de la Ciudad de San Cristóbal ha sancionado una importante modificación a la Ordenanza N.º 3715/16 Tributaria, impactando en el régimen de faltas y sanciones municipales. La actualización busca reforzar la naturaleza coercitiva y disuasoria de las normas, ante la percepción de una pérdida de eficacia del ordenamiento jurídico local.
Se modifican los artículos referidos a la obligatoriedad de mantener en perfecto estado de limpieza y saneamiento veredas, cercos, tapiales, cunetas y terrenos baldíos. La altura máxima del césped en espacios verdes no podrá superar los 10 cm. Las infracciones a estas disposiciones se sancionarán con multas de UTM CIEN (100) a UTM MIL (1000), y se adicionará el costo de los trabajos realizados por el municipio. También se prohíbe arrojar tierra, escombros, árboles o basura sólida no patológica a la vía pública, con multas de UTM CIEN (100) a UTM MIL (1000), pudiendo llegar a UTM DOS MIL (2000) en casos de reincidencia o gravedad. La quema o entierro de basura y el abandono de animales muertos también tendrán sanciones elevadas.
Se prohíbe la crianza y engorde de porcinos, equinos, ovinos, vacunos, entre otros, en la zona urbana, así como la presencia de animales yegüerizos, vacunos, porcinos, lanares o cabríos en la vía pública, con multas que varían desde UTM CIEN (100) a UTM CIENTO CINCUENTA (150) por animal, incrementándose en un 50% por reincidencia. Se establecen controles de higiene para hoteles, restaurantes, bares, carnicerías, heladerías y panaderías, con multas por falta de higiene en vestimenta, utensilios y cocinas.
La ordenanza introduce un extenso listado de modificaciones a las sanciones de tránsito, aumentando significativamente los valores de las multas y detallando nuevas infracciones. Algunos ejemplos incluyen:
La ordenanza enfatiza la necesidad de una campaña de concientización y difusión para que los ciudadanos conozcan las nuevas reglas y puedan ajustar su conducta, promoviendo la buena fe administrativa. Estas medidas buscan generar un cambio cultural en la ciudad, mejorando la convivencia, la seguridad y el medio ambiente.