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El SENASA eliminó múltiples resoluciones que regulaban empacadores y establecimientos de frutas y hortalizas, en línea con la desregulación impulsada por el Gobierno, buscando agilizar el comercio agroalimentario.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) ha lanzado una verdadera bomba de desregulación en el sector frutihortícola. La Resolución 71/2025, firmada por el Vicepresidente E/E Néstor Aníbal Osacar, abroga una serie de normativas que, según el organismo, no se corresponden con el contexto actual y las directrices de libertad de mercado del Gobierno.
Entre las normativas eliminadas se encuentran resoluciones clave que regulaban la reorganización y actualización de registros de empacadores, establecimientos de empaque y frigoríficos de frutas y hortalizas para productos como manzana, pera, uva de mesa, cítricos, ajo y cebolla, e incluso establecimientos de molienda de pimentón, ají molido y comino.
Esta medida se enmarca en la Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos N° 27.742 y el Decreto de Necesidad y Urgencia N° DNU-2023-70-APN-PTE, que promueven un sistema económico basado en decisiones libres, libre concurrencia y la eliminación de restricciones que distorsionen los precios o impidan la iniciativa privada.
"¡Se busca agilizar el comercio, reducir la burocracia y dar más libertad a los productores!"
Para el ciudadano común, esto podría significar una mayor fluidez en el mercado de frutas y verduras, y para los productores y exportadores, una reducción significativa de la carga administrativa y los costos de cumplimiento. La responsabilidad de cumplir con los requisitos del país de destino en la exportación de fruta recae ahora, de manera más directa, en el productor, tal como lo establece la reciente Resolución N° RESOL-2025-22-APN-SAGYP#MEC.
Este reordenamiento normativo del SENASA es un paso audaz hacia un modelo de menor intervención estatal en la cadena agroalimentaria, apostando por la eficiencia y la competitividad del sector.