Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Gobierno autorizó un *nuevo aumento del 5%* en el transporte de energía eléctrica para diciembre. TRANSBA y TRANSENER, las grandes beneficiadas, mientras la emergencia energética se estira hasta 2025. ¿Quién paga la cuenta?
El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) publicó dos resoluciones que confirman un incremento del 5% en las tarifas de transporte de energía eléctrica, efectivo desde el 1 de diciembre de 2024. Esta medida impacta directamente a TRANSBA S.A., que opera en la provincia de Buenos Aires, y TRANSENER S.A., a cargo de la red de alta tensión nacional.
El aumento en los valores horarios y las sanciones históricas que se aplican a estas transportistas se traducirá, inevitablemente, en mayores costos para las distribuidoras, los cuales serán trasladados a las boletas de luz de todos los argentinos. Hogares y empresas verán un nuevo salto en sus facturas de electricidad a partir de este mes.
Este ajuste ocurre en el marco de la emergencia del sector energético nacional, una situación que, lejos de resolverse, fue prorrogada por el Decreto N° 1023/2024 ¡hasta el 9 de julio de 2025! El Ministerio de Economía justificó la suba, argumentando la necesidad de "mantener los precios y tarifas del sector en valores reales lo más constantes posibles, y de evitar así un proceso de deterioro de los mismos que no permitan el sustento del sector y hasta amenacen su continuidad…".
Mientras el discurso oficial habla de mantener la constancia en valores reales, la realidad es que los usuarios enfrentan un ajuste nominal constante. Esta política busca sanear las finanzas de las empresas eléctricas, pero el costo recae directamente sobre el poder adquisitivo de los consumidores. Es fundamental seguir de cerca las resoluciones del ENRE y los comunicados oficiales para anticipar los futuros golpes al bolsillo en un sector que parece no encontrar estabilidad.