Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Gobierno, en medio de la emergencia, impulsa una serie de incrementos en los cargos de transporte eléctrico que afectarán a varias provincias. Las empresas celebran, los usuarios tiemblan: ¿cuánto más pagaremos por la luz?
El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) volvió a golpear la billetera de los argentinos con una batería de resoluciones que aprueban aumentos significativos en las tarifas de transporte de energía eléctrica para varias empresas clave del sector. Publicadas el 3 de noviembre de 2025, estas medidas, que rigen a partir del 1 de noviembre, se enmarcan en la ya conocida emergencia energética y económica declarada por el Gobierno y buscan 'continuar con la corrección de los precios relativos de la economía'.
El meollo del asunto es un mecanismo de actualización que combina el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) en un 67% y el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en un 33%. Para septiembre de 2025, estos índices marcaron un 3,69% y 2,08% respectivamente, lo que derivó en un ajuste base del 3,16%. Sin embargo, la sorpresa llega con los incrementos finales en los cargos de transporte (CTn), que varían drásticamente entre las empresas:
Estas cifras reflejan no solo la actualización por inflación, sino también incrementos mensuales previos que ya venían aplicándose desde junio, septiembre u octubre de 2025, según cada caso. Es decir, los usuarios ya estaban sintiendo el impacto, y ahora se profundiza.
El impacto de estos aumentos es directo y contundente: si bien las resoluciones afectan directamente a las empresas transportistas de energía, el costo final se traslada inevitablemente a las distribuidoras y, por ende, a los bolsillos de los consumidores finales y las empresas de todo el país. Este nuevo tarifazo busca sostener en términos reales la remuneración de las transportistas, garantizando su rentabilidad, pero a costa de una mayor presión sobre la economía familiar y la competitividad de la industria.
"El Ministro de Economía estima imperioso continuar con la corrección de los precios relativos de la economía, entre los cuales se encuentran las tarifas concernientes al sector de energía eléctrica."
Este es un claro mensaje de que el sendero de desregulación y sinceramiento tarifario sigue firme, priorizando la sostenibilidad de las empresas del sector sobre el impacto en el poder adquisitivo de los ciudadanos. La medida se justifica en un contexto de emergencia, pero la pregunta que queda flotando es: ¿hasta cuándo durará la 'emergencia' para los usuarios?
Para los ciudadanos comunes, esto significa una nueva suba en la factura de la luz. Es crucial estar atentos a los detalles de los anexos (disponibles en la web del BORA) que especifican los nuevos valores horarios, ya que estos serán la base para los futuros cálculos de sus boletas. Manténgase informado a través de los canales del ENRE y de su distribuidora local.