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El Instituto de Previsión Social bonaerense destapa un caso dramático: dos personas fallecieron mientras tramitaban sus jubilaciones y pensiones. Ahora, el Estado reconoce el derecho y las sumas adeudadas a sus herederos, revelando la lentitud del sistema y el impacto de la burocracia en momentos de dolor.
El Boletín Oficial de la Provincia de Buenos Aires nos trae una historia que mezcla el drama familiar con la implacable maquinaria burocrática. En una resolución que no tiene precedentes por su desenlace, el Instituto de Previsión Social (IPS) reconoció el derecho a jubilación y pensión a dos personas que, lamentablemente, fallecieron durante la tramitación de sus respectivos beneficios.
El caso comienza con Marcela Alejandra AQUILANO (DNI N° 16927010), quien solicitó su jubilación ordinaria. El IPS determinó que le asistía el derecho a percibir el 70% de su sueldo como Maestra de Grado y el 60% como Preceptora, ambos con 24 años de antigüedad en la Dirección General de Cultura y Educación. La fecha de inicio del beneficio se fijó el 1° de octubre de 2018, pero el destino fue cruel: falleció el 8 de enero de 2024 antes de percibirlo.
Pero el drama no termina ahí. Su cónyuge supérstite, Marcelo Cesar FELICE (DNI N° 14780641), inició el trámite para acceder a la pensión derivada. El IPS calculó que le correspondía el 53% y el 42% de los haberes de su esposa, a partir del 9 de enero de 2024. Sin embargo, en un giro aún más trágico, el señor FELICE también falleció el 27 de febrero de 2024, en medio de la gestión.
Ante esta doble pérdida, la resolución del IPS declara el legítimo abono de las sumas devengadas a favor de los herederos que acrediten legalmente su carácter. Esto significa que el dinero correspondiente a la jubilación de Marcela y a la pensión de Marcelo será entregado a sus sucesores, una vez que cumplan con los trámites legales correspondientes.
"Se reconoce el derecho que les asistía al goce del beneficio jubilatorio y pensionario, a pesar de sus fallecimientos durante la tramitación."
Este caso pone en evidencia la extrema lentitud de los procesos administrativos en el ámbito previsional, donde las personas deben esperar años para obtener un derecho que, en este caso, llegó demasiado tarde para los beneficiarios directos. Para los ciudadanos, es un recordatorio de la importancia de la planificación y la agilidad en los trámites, especialmente cuando se trata de derechos tan fundamentales.
¿Cómo afecta a la sociedad? Si bien es un caso particular, resalta la necesidad de revisar y agilizar los tiempos de respuesta del Estado en materia previsional. Para los herederos, es un alivio económico, aunque no compense la pérdida. Es crucial que los interesados en estos trámites conozcan sus derechos y los plazos de apelación, como el recurso de revocatoria en un plazo de veinte días.
Para mantenerse informado sobre futuras actualizaciones o cambios en los procesos previsionales, se recomienda consultar periódicamente el Boletín Oficial de la Provincia de Buenos Aires y los sitios web oficiales del IPS y la ANSES.