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El Instituto de Previsión Social de la Provincia de Buenos Aires (IPS) se pronunció sobre dos casos conmovedores: Juan Carlos Demonte y Oscar Gratto Bossi, cónyuges supérstites que fallecieron antes de cobrar sus pensiones. Ahora, los herederos son los beneficiarios de un derecho que llegó tarde.
El Instituto de Previsión Social (IPS) de la Provincia de Buenos Aires, con dos resoluciones que conmueven, expone la lentitud burocrática del sistema previsional. En ambos casos, el IPS reconoció el derecho a pensión a cónyuges supérstites que, lamentablemente, fallecieron antes de poder gozar plenamente del beneficio. El primer caso es el de Juan Carlos DEMONTE (DNI N° 4.126.558), quien solicitó pensión tras el fallecimiento de su cónyuge, Noemi Marta RECAGNO (21/05/2024). El IPS le reconoció una pensión del 60% del sueldo de la causante (Directora de EGB). Demonte, sin embargo, falleció el 13 de septiembre de 2024. Por ello, las sumas devengadas hasta esa fecha se declararon de legítimo abono para sus herederos. Similar situación vivió Oscar Gratto BOSSI (DNI N° 7.700.280), quien pidió pensión por el fallecimiento de su cónyuge, Beatriz Elvira BERLINGIERI (01/07/2024). El IPS le reconoció el 53% del sueldo de la causante (Directora de Preescolar). Pero Bossi falleció el 21 de agosto de 2024. También en este caso, las sumas adeudadas se destinan a sus herederos. Estas resoluciones, si bien garantizan los derechos sucesorios, son un crudo recordatorio de la demora en la tramitación de beneficios previsionales. Para los ciudadanos, es fundamental la planificación sucesoria y la urgencia de que los organismos estatales agilicen sus procesos. La justicia previsional, ¿llega siempre a tiempo o solo a sus herederos?