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El Gobierno avanza a toda máquina con la privatización de Belgrano Cargas y Logística S.A., definiendo que el material rodante se venderá para financiar obras y abriendo la puerta a que parte de él se incluya en las concesiones de vías, un paso clave para el sector ferroviario.
El Presidente de la Nación ha puesto en marcha un nuevo decreto (282/2026) que acelera y redefine la privatización de BELGRANO CARGAS Y LOGÍSTICA SOCIEDAD ANÓNIMA, una medida que promete cambiar el panorama del transporte de carga en Argentina. La Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos (N° 27.742) ya había declarado a la empresa "sujeta a privatización", y este decreto detalla cómo se llevará a cabo una parte crucial del proceso.
La gran novedad es que el material rodante (locomotoras, vagones, etc.) de Belgrano Cargas no solo será objeto de remate público, sino que parte de él podrá ser incluido directamente en los contratos de concesión de las vías de las Líneas GENERAL BELGRANO, GENERAL SAN MARTÍN y GENERAL URQUIZA. ¿El objetivo? Fortalecer la "viabilidad económica" de las concesiones y generar una fuente de ingresos adicional para los futuros operadores, que a su vez deberán comprometerse a realizar inversiones en la infraestructura ferroviaria.
El dinero recaudado por la venta de este material rodante, ya sea por remate o incluido en las concesiones, será asignado a un fideicomiso (el establecido por el Decreto N° 976/01) cuyo destino exclusivo será el financiamiento y pago de las obras sobre las vías a ser concesionadas. El Ministerio de Economía tendrá la potestad de determinar el precio de venta, tomando como referencia mínima la tasación del Tribunal de Tasaciones de la Nación.
Para el ciudadano, esto significa que el Estado se desprende de activos ferroviarios clave, buscando que la inversión privada revitalice un sector históricamente deficitario. La promesa es una mejora en la eficiencia y la competitividad del transporte de carga, pero la incógnita es el impacto real en las tarifas y el servicio. Las empresas de logística y transporte de carga, así como las constructoras de infraestructura, estarán muy atentas a los pliegos licitatorios que la Secretaría de Transporte deberá elaborar, que incluirán la identificación del material rodante disponible.