Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
La Aduana de Posadas lanza una advertencia final a decenas de personas con mercadería retenida: 10 días para regularizar o lo pierden todo. ¿Quiénes son los afectados y qué significa este 'archivo provisorio'?
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), a través de la Aduana Posadas, ha emitido un aviso oficial que sacude a la región de Misiones, poniendo en jaque a más de 60 individuos cuyos nombres y DNI fueron publicados sin tapujos. La notificación es un ultimátum contundente: se les informa que sus expedientes han recibido una "Resolución Fallo ARCHIVO PROVISORIO", una medida que, lejos de ser un alivio, es una cuenta regresiva para sus bienes.
El meollo del asunto es claro y directo: la Aduana intima a los titulares a dar una "destinación permitida" a la mercadería involucrada en un plazo perentorio de DIEZ (10) días contados a partir de la recepción de esta notificación. Esto significa que deben decidir qué hacer con los productos retenidos en la frontera. Las opciones son pocas y costosas:
La mayoría de los casos listados, casi la totalidad, corresponden a la infracción 977, que en el Código Aduanero suele referirse a la declaración inexacta o la omisión de declaración de mercadería. También se registra un caso de infracción 985, vinculada a irregularidades en el tránsito aduanero. Esto apunta a un persistente problema de ingreso de bienes sin la debida documentación o pago de aranceles en una zona fronteriza caliente como la de Posadas.
Esta medida no es menor. Afecta directamente el bolsillo de decenas de ciudadanos que, por desconocimiento, intento de elusión o simple descuido, se encuentran ahora contra la pared. La publicación masiva de nombres y DNI en el Boletín Oficial es también una fuerte señal de advertencia para quienes operan en la frontera, recordándoles que el control aduanero está activo y que las consecuencias pueden ser severas.
Para el ciudadano común, la lección es dura: cualquier movimiento de mercadería a través de la frontera debe ser transparente y ajustado a la ley. El Estado, a través de la Aduana, refuerza su rol de controlador y recaudador, buscando poner orden en el comercio exterior, incluso en pequeñas escalas. La transparencia y el cumplimiento son, ahora más que nunca, la única vía para evitar la pérdida total de los bienes y posibles sanciones adicionales.
Es crucial que los afectados busquen asesoramiento legal o aduanero de inmediato, dado lo ajustado del plazo. La omisión no es una opción, y el silencio de la Aduana puede ser el peor de los ruidos. Los interesados pueden consultar la Instrucción General IG-2023-2-E-AFIP-DGADUA para más detalles sobre el procedimiento de archivo provisorio.