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YPF obtiene la prórroga por diez años de la concesión del Oleoducto Trasandino y compromete una inversión de USD 33.6 millones, consolidando un corredor clave para el crudo de Vaca Muerta hacia los mercados internacionales.
¡Noticia bomba para el sector energético! El Decreto 1106/2024 acaba de confirmar la prórroga por DIEZ (10) años de la concesión para el transporte de petróleo crudo del Oleoducto Trasandino, desde la Cuenca Neuquina hasta la frontera con Chile. La beneficiaria, ni más ni menos, es YPF S.A., que ya tiene los motores encendidos para potenciar las exportaciones de Vaca Muerta.
Esta prórroga, que regirá a partir del 29 de diciembre de 2027, viene acompañada de un ambicioso Plan de Trabajo e Inversiones por USD 33.600.000. ¿En qué se gastará esta fortuna? En mejoras tecnológicas para el almacenaje, sistemas contra incendios, overhaul de equipos de bombeo, ampliación de la protección catódica, electrificación de válvulas, sistemas de detección de fugas y, ¡atención!, en ciberseguridad. Una clara señal de que el petróleo no solo se protege en tierra, sino también en el ciberespacio.
El Oleoducto Trasandino, que tiene 201 kilómetros en territorio argentino y 226 en Chile, estuvo inactivo desde 2006 debido a restricciones de exportación. Pero la explosión de la producción de crudo no convencional en Vaca Muerta le dio una segunda vida. YPF ya había obtenido la autorización para reanudar sus operaciones en mayo de 2023.
Para maximizar el flujo, se menciona la construcción del Oleoducto "Vaca Muerta Oil Norte" (VMON), de 150 km y 24 pulgadas de diámetro, que conectará los principales yacimientos de Vaca Muerta (La Amarga Chica, Bandurria Sur, Loma Campana, Bajada de Añelo) con Puesto Hernández. Desde allí, el crudo no solo abastecerá el mercado interno (refinería de Luján de Cuyo), sino que también se volcará al Oleoducto Trasandino para la exportación a Chile y, potencialmente, a mercados del Pacífico y Estados Unidos.
Esta mega inversión y la extensión de la concesión son un espaldarazo enorme para la industria petrolera argentina. Asegura la infraestructura necesaria para evacuar la creciente producción de Vaca Muerta, generando divisas y fortaleciendo la balanza comercial del país. Además, consolida a YPF como un actor clave en la integración energética regional.
Como contrapartida, YPF deberá cumplir con estrictas normativas ambientales, planes de contingencia, informes de monitoreo, y regularizar las servidumbres de paso en un plazo de 60 días. El Estado, a través de la Secretaría de Energía, mantendrá un férreo control sobre la operación y las tarifas.
Esta medida es un claro mensaje de confianza y apoyo a la inversión en el sector energético, vital para el crecimiento económico de Argentina. ¡El petróleo de Vaca Muerta tiene vía libre hacia el mundo!