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El Gobierno acelera la privatización de rutas nacionales y precalifica a las principales empresas constructoras para las concesiones de obra pública por peaje. Se abre la puerta a nuevas inversiones y, posiblemente, a más costos para los usuarios.
La Secretaría de Transporte ha dado un paso fundamental en la privatización de la infraestructura vial del país con la Resolución 71/2025. La medida aprueba la precalificación de las ofertas para la Licitación Pública Nacional e Internacional 504-0007-LPU25, que busca otorgar concesiones de obra pública por peaje para el Tramo Oriental y el Tramo Conexión de la “Red Federal de Concesiones - Etapa N° 1”.
Este proceso se enmarca en la Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos (27.742) y la Ley 17.520, que facultan al Poder Ejecutivo a otorgar concesiones de obras e infraestructuras públicas a sociedades privadas. La idea es clara: el sector privado se hará cargo de la construcción, explotación, administración, reparación, ampliación y mantenimiento de tramos clave de la Red Vial Nacional, a cambio del cobro de tarifas y peajes.
Seis pesos pesados de la construcción argentina y sus respectivas UTEs han sido precalificados, lo que demuestra el interés del mercado en este esquema. Entre las firmas que avanzan están: AUTOVÍA CONSTRUCCIONES Y SERVICIOS S.A., COYSERV S.A. -CONTRERAS HERMANOS S.A.I.C.I.F.A.G. Y M., OBRING S.A. – ROVIAL S.A. – EDECA S.A. – PITÓN S.A. – PIETROBONI S.A., JOSÉ J. CHEDIACK S.A.I.C.A. - BENITO ROGGIO E HIJOS, ELEPRINT S.A.- SUPERCEMENTO S A I C- PANEDILE ARGENTINA S.A.I.C.F. E I., y JCR S.A. – ROVELLA CARRANZA S.A. – LOSI S.A..
Para el 4 de noviembre de 2025 está prevista la apertura del Sobre N° 2, donde se conocerán las ofertas económicas. Este modelo de concesión, que implica la vuelta de los peajes como principal fuente de financiamiento, busca aliviar las arcas del Estado y atraer inversiones para mejorar la infraestructura vial. Sin embargo, para los usuarios, significa la casi certeza de nuevos o mayores costos para circular por estas rutas, en un contexto donde el mantenimiento y la calidad de las vías serán directamente proporcionales a lo que se esté dispuesto a pagar. Es una apuesta fuerte por la gestión privada de un servicio esencial.