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El Ejecutivo deroga artículos clave de la Ley N° 13.577, eliminando la obligación de certificados de deuda de la ex-OSN para transferencias de inmuebles y quitando fuerza ejecutiva a créditos de hace 30 años. ¿Alivio para millones o borrón y cuenta nueva para deudores históricos?
El Gobierno Nacional ha dado un paso trascendental para simplificar la vida de miles de ciudadanos y agilizar el mercado inmobiliario, derogando los artículos 40 y 44 de la Ley N° 13.577, que regulaban las deudas de la extinta Obras Sanitarias de la Nación (OSN). Esta medida, plasmada en el Decreto 1110/2024, es una verdadera "limpieza" burocrática que pone fin a un lastre de más de 30 años.
Esta decisión es un alivio directo para propietarios y compradores de inmuebles, ya que elimina un trámite engorroso y costoso. La escrituración de propiedades se volverá más ágil y económica, lo que podría tener un efecto positivo en la dinámica del mercado inmobiliario.
El Gobierno justifica la medida en la necesidad de "simplificar los procedimientos" y garantizar "una amplia libertad en la circulación de bienes o servicios", en línea con la "emergencia pública en materia administrativa" declarada por la Ley N° 27.742. Es una declaración de guerra a la burocracia ineficiente y un guiño a la libertad individual y de mercado.
En resumen, se cierra un capítulo de la historia de la privatización de los servicios sanitarios, liberando a la sociedad de un fantasma administrativo que persistía por décadas.