Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero intensifica su pulso contra las importaciones irregulares. Múltiples resoluciones ordenan la destrucción de mercadería prohibida y el cobro de tributos, afectando a particulares que intentaron burlar los controles. ¡Cuidado con lo que traés!
El Boletín Oficial de hoy revela una serie de edictos aduaneros que confirman la mano dura de la AFIP-DGA contra el ingreso de mercadería no declarada o directamente prohibida. Lejos de ser meros trámites, estas resoluciones marcan un claro mensaje: la Aduana no perdona. Decenas de expedientes individuales, que involucran a ciudadanos de distintas nacionalidades, culminan en el archivo de las denuncias pero con consecuencias severas para los imputados.
La mayoría de los casos resueltos por el Departamento Procedimientos Legales Aduaneros ordenan la destrucción de la mercadería secuestrada. ¿Por qué? Principalmente por ser de importación prohibida, ya sea por su carácter de usada (violando resoluciones como la MEOSP 909/94), por ser apócrifa o falsificada (como en el caso de María Agustina Lara), o simplemente por no cumplir con la normativa vigente. La Ley N.º 25603 y el Código Aduanero (Ley N.º 22415) son las espadas legales que utiliza el organismo para estas acciones, a menudo poniendo los bienes a disposición de la Secretaría General de la Presidencia de la Nación, si corresponde.
En otros expedientes, como el de Casarubbia Andrea, la Aduana da una chance: se permite la entrega de la mercadería, pero solo previo pago de tributos que pueden ascender a U$S 111,16 en concepto de Derechos de Importación, Tasa de Estadística e IVA, más $1319,62 de IVA adicional e Impuesto a las Ganancias. Si no se abona o no se solicita el reembarco en un plazo de 60 días, la mercadería se declara abandonada a favor del Estado.
Estas medidas impactan directamente en individuos y pequeños importadores que, por desconocimiento o intencionalidad, intentan ingresar bienes sin cumplir con las regulaciones. Las implicaciones son claras: pérdida total de la mercadería y, en algunos casos, la obligación de afrontar cuantiosas deudas tributarias. Es una señal de alerta para cualquier viajero o comerciante que pretenda traer productos del exterior: conocer y respetar la normativa aduanera es crucial para evitar dolores de cabeza y pérdidas económicas. La Aduana subraya su rol de control y protección del mercado interno y la recaudación fiscal.
"La destrucción o el cobro forzoso son las herramientas del Estado para hacer valer la ley en frontera. No hay atajos para la importación legal."
Para el ciudadano común, la lección es simple: informarse antes de comprar o importar. Ignorar las reglas puede salir muy caro. Para futuras actualizaciones, se recomienda consultar los canales oficiales de la AFIP y la Aduana.
6 de enero de 2026
30 de septiembre de 2025
16 de enero de 2026