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La Dirección General de Cultura y Educación readecúa la asignación de módulos remuneratorios para una asesora, un movimiento que afecta directamente su salario y que se inscribe en el siempre polémico manejo de los gastos de personal.
En un movimiento que siempre genera debate, la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires ha resuelto readecuar la asignación de módulos remuneratorios para la agente Mercedes Aldana PONCE DE LEON. A partir del 1 de enero de 2026, esta asesora de gabinete percibirá dos mil setecientos ochenta (2780) módulos, un cambio que impacta directamente en su sueldo. La medida, que se enmarca en el Decreto N° 1278/16 que regula el régimen modular para el personal de gabinete, y las Leyes N° 13688 y N° 15557, es un recordatorio constante de cómo se gestionan los recursos humanos en la administración pública. Estos "módulos" son unidades de valor que determinan la remuneración de ciertos cargos, especialmente aquellos de confianza o "políticos". La readecuación, aunque presentada como un ajuste administrativo, siempre levanta la ceja de la opinión pública: ¿corresponde? ¿Hay un cupo disponible real para esta asignación? Este tipo de decisiones, aunque rutinarias en la burocracia, son el pulso de la eficiencia y la austeridad (o no) del Estado, y los ciudadanos merecen conocer los detalles de cómo se distribuye la torta salarial en el sector público.
La asignación de módulos es una forma de remuneración que se aplica a personal de gabinete, es decir, cargos de confianza. Cada módulo tiene un valor determinado que se actualiza periódicamente. La readecuación implica un ajuste en la cantidad de módulos asignados, lo que se traduce en un cambio en el salario de la funcionaria. Es una gestión interna de recursos humanos que, en última instancia, se financia con el presupuesto provincial.