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La AFIP-Aduana dispara edictos masivos: mientras algunos enfrentan multas y tributos en dólares por infracciones, otros celebran el archivo de sus causas. Un vistazo crudo a la burocracia que puede vaciar bolsillos o dar un respiro inesperado.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero ha desatado una ola de notificaciones que tiene en vilo a decenas de ciudadanos y empresas. A través de dos edictos publicados en el Boletín Oficial, la División Secretaría N° 2 del Departamento Procedimientos Legales Aduaneros está moviendo el tablero de la burocracia aduanera con consecuencias bien dispares.
Por un lado, la Aduana busca a aquellos que, por ignorarse su domicilio, no han respondido a infracciones al artículo 970 del Código Aduanero. Estos 'imputados', junto a sus garantes en algunos casos, tienen apenas diez días hábiles para presentarse, defenderse y ofrecer pruebas. Si no lo hacen, la rebeldía es el siguiente paso, con todas las implicaciones legales que eso conlleva. La situación es crítica: se les exige el pago de multas que van desde los $2.524,87 hasta los $189.210,00, y en algunos casos, tributos adeudados que ascienden a miles de dólares (U$D 19.663,20 es el monto más alto en esta tanda). La conversión a pesos se hará al tipo de cambio vendedor del Banco Nación, lo que podría significar un golpe aún mayor para los afectados.
"El pago de la multa mínima con más el abandono a favor del Estado de la mercadería y/o el pago de la multa sustitutiva de comiso… producirá la extinción de la acción penal aduanera y la no registración del antecedente."
Pero no todo es drama en los pasillos de Azopardo 350. Otro grupo de ciudadanos recibió una notificación de alivio: sus denuncias han sido archivadas en los términos de la Instrucción General N.º 2/23 (IG-2023-2-E-AFIP-DGADUA). Esto sugiere un esfuerzo por depurar el sistema de expedientes antiguos o de menor relevancia, liberando a los implicados de cargas administrativas que podían arrastrarse por años. Sin embargo, para aquellos cuya mercadería aún está retenida, el archivo no es un cheque en blanco: deberán igualmente cumplir con el pago de tributos y la presentación de certificados para poder liberar sus bienes.
Para el ciudadano de a pie, estos edictos son un recordatorio de la importancia de mantener la información de domicilio actualizada, especialmente si se han realizado operaciones de comercio exterior o viajes internacionales. Para importadores y viajeros frecuentes, es una señal clara de que la Aduana está activa en el control y la regularización de situaciones pendientes. La disparidad entre quienes son perseguidos por deudas y quienes ven sus casos cerrados, resalta la complejidad y el volumen de la gestión aduanera argentina. Estar informado y asesorado es clave para no caer en la nebulosa de los procedimientos aduaneros.
16 de enero de 2025

17 de diciembre de 2025
16 de enero de 2025