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El Consejo Federal Pesquero fijó de manera definitiva las "paradas biológicas" para buques fresqueros y congeladores que operan con merluza común, una medida que había sido transitoria por años. La decisión busca consolidar la recuperación del stock, pero impacta directamente en los días de faena de la flota.
El Consejo Federal Pesquero (CFP) ha dado un golpe de timón definitivo en la regulación de la pesca de merluza común (Merluccius hubbsi). Mediante la Resolución 1/2025, se establecen de forma permanente las duraciones de las paradas biológicas que, hasta ahora, se venían prorrogando de manera transitoria. Esta medida, que afecta directamente a la operativa de la flota, se fundamenta en un informe del INIDEP que señala una "recuperación paulatina y sostenida de su biomasa reproductiva desde el año 2017".
La nueva normativa sustituye los artículos 13 y 14 de la Resolución N° 26/2009, modificada en 2014, fijando los siguientes períodos de inactividad obligatoria en puerto:
Esta decisión transforma una serie de prórrogas temporales (desde 2018 para los períodos 2019-2020, 2021-2022 y 2023-2024) en una política de administración pesquera de carácter permanente. Es un claro indicio de la intención del Estado de priorizar la sustentabilidad del recurso a largo plazo.
Para el sector pesquero, esta medida es un arma de doble filo. Por un lado, la estabilidad en las reglas de juego y la recuperación del recurso son positivas para la proyección futura de la actividad. Una merluza más abundante significa mejores capturas a largo plazo. Sin embargo, en el corto y mediano plazo, la obligación de tener la flota parada por un número fijo de días anuales representa una restricción operativa y un costo económico. Menos días en el mar equivalen a menos días de producción, lo que puede impactar en la rentabilidad de las empresas y, consecuentemente, en el empleo asociado a la zafra.
"La medida busca un equilibrio entre la explotación comercial y la conservación, pero los armadores deberán ajustar sus planificaciones anuales a este nuevo marco inamovible."
Este cambio subraya la creciente importancia de la gestión sostenible de los recursos naturales y la influencia de informes científicos (como los del INIDEP) en las políticas públicas. Para los ciudadanos, aunque no impacte directamente en el precio del pescado de inmediato, asegura la disponibilidad del recurso en el futuro, un bien colectivo fundamental.
¿Cómo estar informado? Las empresas pesqueras y los trabajadores del sector deben mantenerse atentos a las comunicaciones del CFP y del INIDEP, ya que futuras regulaciones o ajustes podrían surgir a partir del monitoreo continuo del stock de merluza.