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El Ministerio de Seguridad porteño ratifica y aplica con mano dura la Ley N° 5847, que prohíbe el ingreso a canchas a quienes generen disturbios. Una medida que busca erradicar la violencia en el deporte y que pone en la mira a miles de aficionados con antecedentes.
¡Bomba en el mundo del deporte! El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a través de la Resolución N° 60/SSSEEMD/26 del Ministerio de Seguridad, le mete un golazo a la violencia en las canchas. Esta medida no es una ley nueva, sino la aplicación contundente y sin titubeos del impedimento de acceso y/o permanencia a los estadios deportivos que ya estaba establecido por la Ley N° 5847. Es un mensaje claro: la tolerancia cero a los violentos es una realidad operativa.
La resolución implica que los mecanismos para vetar el ingreso a aquellos que hayan protagonizado disturbios o tengan antecedentes de violencia en espectáculos deportivos se activan y refuerzan. No es una prohibición nueva, sino la puesta en marcha efectiva de una herramienta legal ya existente, dándole un impulso operativo sin precedentes. Para el hincha de bien, esto significa un paso adelante hacia un ambiente más seguro y familiar en las tribunas, donde ir a la cancha sea sinónimo de disfrute y no de temor. Para quienes tienen un historial conflictivo, el mensaje es tajante: las puertas de los estadios se les cierran con mayor rigor.
La Ley N° 5847, que esta resolución viene a aplicar, fue creada con un objetivo claro: combatir la escalada de violencia que lamentablemente ha empañado el fútbol y otros deportes en nuestro país durante décadas. La Subsecretaría de Seguridad en Espectáculos Deportivos y Eventos Masivos (SSSEEMD) del Ministerio de Seguridad es la encargada de llevar adelante esta tarea, demostrando una voluntad política firme para pacificar los eventos masivos. Se espera una mayor presencia de controles en los accesos y una coordinación más aceitada con los clubes para identificar y bloquear a los infractores.
Esta medida podría generar un debate sobre los límites entre la autoridad estatal y los derechos individuales, especialmente si su aplicación es percibida como excesiva o arbitraria en algún caso puntual. Sin embargo, el objetivo primordial es proteger a la gran mayoría de los asistentes y devolverle al deporte su esencia de espectáculo popular y seguro. La seguridad colectiva se prioriza. Si sos un asistente habitual a eventos deportivos, es fundamental estar informado sobre las normativas de seguridad y respetar las indicaciones de las autoridades para evitar cualquier tipo de inconveniente. La era de la impunidad en las tribunas parece llegar a su fin. ¡A alentar sin violencia!