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La Agencia de Recaudación y Control Aduanero lanza una ofensiva sin precedentes en Clorinda, Formosa, La Plata y Oberá. Cientos de personas físicas y jurídicas enfrentan multas que superan los **$145 millones** y la amenaza de perder sus mercaderías. ¡La caza de infractores está en marcha!
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) ha desatado una verdadera tormenta de notificaciones a lo largo y ancho del país, con avisos oficiales publicados por las Aduanas de Clorinda, Formosa, La Plata y Oberá. El mensaje es claro y contundente: quienes tengan cuentas pendientes con la Aduana, ¡deben regularizar su situación ya! Las multas son astronómicas y la amenaza de perder mercaderías, real.
Los avisos citan a decenas de personas y entidades por una variedad de infracciones al Código Aduanero (Ley 22.415), que van desde la transgresión de artículos como el 863, 864 inc. c), 874, 930, 932, 947, 977, 985, 986, 987, 991 y 995. Los plazos son perentorios, generalmente de DIEZ (10) días hábiles administrativos, para presentar defensas, ofrecer pruebas o, directamente, pagar las multas mínimas y abandonar las mercaderías a favor del Estado. De lo contrario, la declaración de rebeldía y el comiso son el siguiente paso.
"De no acreditar la lícita liberación a plaza en el plazo de vista, se procederá a destinar de oficio las mercaderías", advierte la Aduana de Clorinda, una sentencia de muerte para los bienes en infracción.
La Aduana de La Plata, por su parte, emite un edicto general que, si bien no nombra a individuos, da un plazo de TREINTA (30) días corridos para regularizar la situación de mercaderías bajo el artículo 417 del Código Aduanero, bajo pena de que el Servicio Aduanero proceda a su disposición. En Oberá, además, se advierte que las mercaderías involucradas en autos podrían ser destruidas conforme a la Ley 25.986.
Para el ciudadano común, la lección es clara: la Aduana no perdona. Con estas medidas, el Estado busca no solo recaudar sino también sentar un precedente firme contra la evasión y el contrabando. La implicación es que los controles se intensifican y las consecuencias para los infractores son severas. Es crucial estar al día con las normativas aduaneras para evitar caer en esta red de sanciones millonarias.