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Una nueva resolución provincial sacude el tablero para las industrias bonaerenses, estableciendo reglas claras y estrictas para la gestión de residuos industriales no especiales, buscando frenar la contaminación y promover la economía circular. ¿Están listas las empresas para el desafío?
¡Atención, Buenos Aires! El Ministerio de Ambiente provincial ha lanzado la Resolución N° 60-MAMGP-2026, una medida que redefine por completo la gestión de los Residuos Industriales No Especiales (RINE). Esta normativa llega para llenar un vacío legal que generaba incertidumbre y riesgos ambientales, diferenciando claramente estos desechos de los residuos sólidos urbanos (RSU) y los especiales.
Hasta ahora, la ausencia de un marco específico permitía que muchos residuos industriales, que si bien no eran "especiales" (peligrosos), tampoco eran meramente "domiciliarios", terminaran en sistemas de disposición final inadecuados. ¡Una bomba de tiempo ambiental! La resolución pone fin a esta confusión, estableciendo pautas técnicas y administrativas rigurosas para su manejo.
¿Qué significa esto para las empresas? Desde ahora, las industrias de rubros como el agroalimentario, automotriz, metalúrgico, químico, textil y naval, entre otros, deberán implementar una gestión diferenciada de sus RINE. Esto implica:
Esta medida, enmarcada en los principios de prevención, precautoriedad y responsabilidad de la Ley General del Ambiente N° 25.675, busca proteger el derecho constitucional a un ambiente sano para todos los bonaerenses y las futuras generaciones. Si bien puede representar una inversión inicial para las empresas en la adaptación de sus procesos, a largo plazo se espera que impulse la economía circular y reduzca significativamente el impacto ambiental negativo.
"La ausencia de un marco regulatorio específico y claro para los residuos industriales no especiales (RINE), puede generar inconsistencias en los mecanismos de evaluación y control..."
La provincia de Buenos Aires da un paso firme hacia una producción más limpia y sostenible, exigiendo a sus industrias un compromiso real con el cuidado del ecosistema. ¡Es hora de que las empresas se pongan al día para evitar sanciones y contribuir a un futuro más verde!