Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El SENASA dispara una medida drástica: prohíbe el uso de Mercaptotión (Malatión) en maíz almacenado. La decisión, que busca salvar exportaciones millonarias, obliga a la industria a cambiar sus prácticas poscosecha de forma urgente.
Una noticia de alto impacto sacude al sector agroexportador argentino. El SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD Y CALIDAD AGROALIMENTARIA (SENASA), mediante la Resolución 49/2025, ha dictado una prohibición tajante al uso poscosecha de productos formulados a base del principio activo MERCAPTOTIÓN (sinónimo MALATIÓN) en granos de maíz almacenados en todo el territorio nacional. La medida, que entra en vigencia al día siguiente de su publicación, busca proteger el acceso a mercados internacionales clave para las exportaciones argentinas.
La razón es contundente: se han detectado residuos de Mercaptotión en granos de maíz exportados a terceros países que, si bien cumplen con los límites de Argentina, Brasil, Estados Unidos y la Unión Europea, superan el Límite Máximo de Residuos (LMR) establecido por el Codex Alimentarius. Este organismo, creado por la FAO y la OMS, es una referencia global, y su no cumplimiento pone en riesgo más del 60% de las exportaciones de maíz argentino, un volumen millonario y vital para la economía del país.
Para el sector agrícola, esto significa una necesidad urgente de revisar y adaptar sus estrategias de control de plagas poscosecha, buscando alternativas al Mercaptotión que ya existen en el mercado y están inscriptas en el Registro Nacional de Terapéutica Vegetal. Si bien puede implicar un costo inicial de adaptación, la medida es crucial para mantener la competitividad y la reputación de Argentina como proveedor de alimentos seguros en el mercado global.
Para el ciudadano común, esta resolución es una garantía de que los productos que se exportan cumplen con los más altos estándares internacionales, lo que también beneficia la imagen del país y la calidad de los alimentos en general. Se recomienda a los productores y empresas del sector agroindustrial consultar con SENASA y sus asesores técnicos para asegurar el cumplimiento de la nueva normativa y evitar sanciones.