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El Gobierno actualizó los valores del canon minero anual, aplicando la brutal inflación del 193% interanual. Una medida que impacta directamente en la caja de las empresas del sector y que podría redefinir la rentabilidad de futuros proyectos.
La Secretaría de Minería del Ministerio de Economía, mediante la Resolución 104/2024, ha dado un golpe de timón en el sector minero al actualizar el valor del canon anual por pertenencia. Esta medida, que entra en vigencia a partir del día siguiente de su publicación, no es menor: los montos se incrementan en un 193%, reflejando la variación interanual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumulada a octubre de 2024, según datos del INDEC.
Este aumento significa que las empresas mineras deberán afrontar costos significativamente mayores para mantener sus concesiones. Por ejemplo, el canon provisional por kilómetro cuadrado pasa a $170,67, mientras que las sustancias de primera categoría ahora pagan $13.511,11 y las de segunda categoría $6.826,67. Las concesiones provisorias de exploración o cateo de primera y segunda categoría escalan a $68.835,54. Incluso los concesionarios de socavones verán un incremento sustancial en sus tarifas. Este ajuste es una consecuencia directa de la Ley de Presupuesto General de la Administración Nacional para el ejercicio 2023, que estableció la actualización por IPC.
Este incremento tiene un impacto directo en la rentabilidad de los proyectos mineros, especialmente para aquellos que se encuentran en etapas de exploración o con márgenes ajustados. Si bien la medida busca mantener el valor real del canon, la magnitud del ajuste podría generar presiones financieras y llevar a las empresas a reevaluar sus planes de inversión. Para el Estado, representa una forma de ajustar la recaudación a la realidad inflacionaria, asegurando que los recursos provenientes de la explotación minera no se licúen. Sin embargo, el desafío será equilibrar esta necesidad con la de mantener un clima atractivo para la inversión en un sector estratégico como la minería. La transparencia en la publicación de estos valores en el sitio web de la Secretaría de Minería es un punto positivo para la previsibilidad del sector. En un contexto de alta inflación, esta actualización era esperada, pero su magnitud no deja de generar debate sobre el balance entre la recaudación estatal y la competitividad de la industria.