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El Gobierno homologó acuerdos para suspender personal en Tarrat S.A. (automotriz) y GPV S.A. (plásticos) bajo el artículo 223 bis de la LCT, confirmando la delicada situación económica de estos gigantes.
La crisis económica no da tregua y dos pesos pesados de la industria argentina, Tarrat S.A. (sector automotriz) y GPV S.A. (sector plástico), han tenido que recurrir a suspensiones masivas de personal para intentar capear el temporal. El Ministerio de Capital Humano, a través de la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, acaba de homologar estos acuerdos, lo que enciende una luz de alarma sobre la salud de la actividad industrial.
Las Disposiciones 185/2024 y 154/2024 confirman que ambas empresas, en conjunto con sus respectivos sindicatos (SINDICATO DE MECANICOS Y AFINES DEL TRANSPORTE AUTOMOTOR - SMATA y UNIÓN DE OBREROS Y EMPLEADOS PLÁSTICOS), han pactado suspensiones de personal bajo el paraguas del Artículo 223 bis de la Ley N° 20.744 (LCT). Este artículo permite a las empresas pagar una prestación no remunerativa a los trabajadores suspendidos, una suma inferior al salario habitual, a cambio de mantener el vínculo laboral y evitar despidos.
Un detalle crucial y altamente controversial es que el Ministerio ha eximido a estas empresas de iniciar el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), un requisito legal establecido por la Ley N° 24.013 que normalmente es obligatorio antes de realizar suspensiones o despidos masivos. La justificación oficial es que el consentimiento sindical en los acuerdos de suspensión implica un "reconocimiento tácito a la situación de crisis" y que exigir el PPC sería un "dispendio de actividad".
Esta interpretación abre un debate:
Los acuerdos, fechados en octubre y noviembre pero publicados ahora, son un termómetro de la recesión económica que golpea a la producción y el consumo. La industria automotriz y la plástica son sensibles a la demanda interna, y estas suspensiones son un claro indicador de la caída en la actividad.
"La situación es crítica. Si bien se busca resguardar los empleos, la homologación de estas suspensiones sin un PPC formal es un precedente preocupante que podría sentar bases para futuras flexibilizaciones", advirtió un especialista laboral.
Para los ciudadanos, es fundamental entender que estas medidas, aunque dolorosas, buscan evitar un mal mayor: los despidos masivos. Sin embargo, también evidencian la fragilidad del mercado laboral y la necesidad de políticas que impulsen la producción y el empleo genuino. Mantenerse informado sobre la situación de estas industrias es clave para comprender la dirección de la economía argentina.