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El Ministerio de Capital Humano da luz verde a acuerdos que permiten a empresas como Ferrosur Roca y Gestamp Baires suspender personal y pagar salarios con beneficios reducidos, desatando la polémica sobre el futuro de los derechos laborales.
La Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, bajo el ala del Ministerio de Capital Humano, ha dado un paso que resonará fuerte en el ámbito laboral, homologando dos acuerdos que encienden las alarmas sobre la precarización y flexibilización del empleo en Argentina.
En un movimiento audaz, la ferroviaria FERROSUR ROCA SOCIEDAD ANONIMA consiguió la venia oficial para un acuerdo con tres de sus sindicatos (ASOCIACIÓN DEL PERSONAL DE DIRECCIÓN DE LOS FERROCARRILES ARGENTINOS, SINDICATO LA FRATERNIDAD y UNION FERROVIARIA). La clave de este pacto, que regirá desde el 1º de mayo hasta el 31 de agosto de 2025, es que el 100% de los conceptos remunerativos se considerarán no remunerativos a los fines de determinar la base de cálculo de aportes y contribuciones de seguridad social (SIPA, INSSJyP, Asignaciones Familiares, FNE). Esto representa un alivio fiscal millonario para la empresa, que alegó un "Procedimiento Preventivo de Crisis". Sin embargo, para los trabajadores, es un golpe bajo ya que estos montos no computarán para sus futuras jubilaciones y otros beneficios, a pesar de que la norma intenta salvaguardar los derechos individuales. Es un salvavidas empresarial que podría hundir el futuro previsional de los empleados.
No menos controversial es la homologación del acuerdo entre GESTAMP BAIRES SOCIEDAD ANONIMA, una autopartista de peso, y el SINDICATO DE MECÁNICOS Y AFINES DEL TRANSPORTE AUTOMOTOR DE LA REPUBLICA ARGENTINA (SMATA). Aquí, la empresa podrá realizar suspensiones de personal con el pago de una prestación no remunerativa, amparándose en el artículo 223 bis de la Ley N° 20.744. Lo más inquietante es que el Ministerio aceptó el acuerdo sin exigir el tradicional Procedimiento Preventivo de Crisis, argumentando que el consentimiento sindical implicó un "reconocimiento tácito a la situación de crisis". Esto sienta un precedente peligroso, abriendo la puerta a que otras empresas eviten los trámites burocráticos en situaciones de crisis, dejando a los trabajadores en una posición más vulnerable. ¿Estamos ante una nueva era de flexibilización laboral encubierta?