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El Ministerio de Salud bonaerense autoriza una licitación masiva por más de $7.300 millones para adquirir psicofármacos, buscando cubrir a 35.000 personas en el marco del crucial programa PURPsi. ¿Un paso fundamental para la salud mental o un gasto desmedido?
El Boletín Oficial de la Provincia de Buenos Aires revela una nueva megacompra que genera debate: la Resolución N° 3585-MSALGP-2026 aprueba el llamado a la Licitación Pública N° 100-0212-LPU26. ¿El objetivo? Adquirir una cantidad enorme de medicamentos en el marco del Programa de Uso Racional de Psicofármacos (PURPsi).
Esta iniciativa busca abastecer a los Hospitales Provinciales y Establecimientos de Salud, con un foco especial en la Dirección Provincial de Salud Mental y Consumos Problemáticos y la Dirección Provincial de Política de Medicamentos. El monto estimado es, una vez más, astronómico: $7.327.480.850,00 (más de siete mil trescientos millones de pesos).
El programa PURPsi es fundamental, ya que "brinda cobertura a más de 15.000 personas y tiene como objetivo último universalizar la cobertura del primer nivel de atención de la Provincia de Buenos Aires", estimando alcanzar a 35.000 personas. Esta licitación es crucial para garantizar el acceso a medicación esencial en salud mental y consumos problemáticos, un área de alta vulnerabilidad.
La apertura de ofertas está fijada para el 20 de mayo de 2026 a las 10:00 horas. Al igual que en otras licitaciones recientes, se permite aumentar el monto adjudicado hasta en un cien por ciento (100%) o disminuirlo hasta en un veinte por ciento (20%). Los mismos evaluadores que gestionan la compra de gasas, Ana María VACCA, Juan Francisco FAGIANI, Juan Guamán MORANDINI CORREGE, Federico AIZPURUA, María Belén RAGONE, María Cristina PAEZ y Pablo Javier FERNANDEZ, estarán a cargo de este proceso.
La magnitud de la inversión subraya la crisis en salud mental que atraviesa la provincia y la necesidad urgente de recursos, pero también impone una rigurosa exigencia de transparencia y eficiencia en el gasto. Los ciudadanos deben seguir de cerca cómo se gestionan estos miles de millones que impactan directamente en la calidad de vida de miles de bonaerenses.