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La Superintendencia de Riesgos del Trabajo actualiza el monto fijo que las empresas deben aportar al Fondo Fiduciario de Enfermedades Profesionales. Un incremento que impacta en los costos laborales a partir de enero.
La SUPERINTENDENCIA DE RIESGOS DEL TRABAJO (S.R.T.) ha vuelto a mover la aguja de los costos laborales. A través de la Disposición N° 12/2024, se actualiza la suma fija que los empleadores deben destinar al Fondo Fiduciario de Enfermedades Profesionales (F.F.E.P.). Para el devengado del mes de diciembre de 2024, y con impacto en los pagos a realizar a partir de enero de 2025, el monto se eleva a PESOS UN MIL CIENTO CUARENTA ($ 1.140) para el Régimen General.
Este ajuste no es una novedad, sino parte de un mecanismo de actualización trimestral (y luego mensual para el Régimen General) establecido por el ex Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social en 2021 y 2022. La fórmula se basa en la variación de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (R.I.P.T.E.). En este caso, la división de los índices de octubre y septiembre de 2024 (131.045,09 y 122.891,98 respectivamente) arrojó un factor de 1,0663, lo que, al multiplicarse por el valor anterior de $1.068,80, resultó en los $1.139,71 que, tras el redondeo, se fijan en $1.140.
¿Cómo afecta esto a las empresas? Directamente, representa un pequeño aumento en los costos fijos mensuales por cada trabajador bajo el Régimen General. Si bien individualmente puede parecer menor, a nivel de grandes nóminas suma un monto considerable. Para los trabajadores, este fondo es crucial ya que garantiza el financiamiento de las prestaciones por enfermedades profesionales, un aspecto vital de la seguridad social. Es un recordatorio constante de la necesidad de estar al día con las obligaciones para evitar sanciones y asegurar la protección de los empleados.