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Un decreto presidencial revoluciona las estaciones de servicio: se habilita el autodespacho de combustible y la instalación de tanques sobre tierra. ¿Menos empleos o precios más bajos y seguridad nocturna?
El Gobierno Nacional acaba de sacudir el sector de los combustibles con el Decreto 46/2025, una medida que promete cambiar la forma en que los argentinos cargamos nafta. La gran novedad es la autorización del autodespacho de combustible en todo el país, una modalidad optativa que los expendedores podrán implementar de forma total o parcial. Esto deroga una prohibición de 1983 que obligaba al personal de la estación a manipular los surtidores, abriendo la puerta a un sistema que ya es común en gran parte del mundo.
Pero eso no es todo: también se autoriza el uso de tanques sobre el terreno y se flexibilizan las dimensiones mínimas para las estaciones de servicio, incluso permitiendo la creación de "estaciones de servicio móviles". Esta movida, según el Ejecutivo, busca modernizar la industria, reducir costos operativos y, potencialmente, ofrecer precios diferenciados más bajos para quienes elijan el autoservicio. Además, se argumenta que podría mejorar la seguridad del personal, al reducir su exposición en horarios nocturnos.
Los cambios son drásticos y multifacéticos. Por un lado, se espera una mayor competencia y eficiencia, con la posibilidad de que muchas estaciones operen las 24 horas. Por otro, surge la inevitable pregunta sobre el futuro de los puestos de trabajo de los playeros. El decreto enfatiza que la Secretaría de Energía deberá establecer los requisitos de seguridad en un plazo de 60 días, crucial para garantizar que la desregulación no comprometa la integridad de usuarios y trabajadores.
"El autoservicio de combustibles posibilitará que las estaciones de servicio que actualmente restringen sus horarios comerciales puedan ofrecer un servicio continuo durante las VEINTICUATRO (24) horas del día con un costo operativo menor, lo que resultará especialmente beneficioso para aquellos que necesitan cargar combustible en horarios no convencionales."
Esta decisión se enmarca en la política de desregulación y libre concurrencia impulsada por el Gobierno, buscando eliminar trabas burocráticas y fomentar el avance tecnológico. Sin embargo, la implementación requerirá una supervisión atenta para balancear la eficiencia y la seguridad. Los consumidores podrían ver una baja en los precios, pero el impacto laboral será un punto a observar. Es clave que la Secretaría de Energía defina rápidamente las normas para evitar vacíos legales y asegurar la protección de todos.