Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
La Secretaría de Energía eliminó el Registro Nacional de Infraestructura de Carga de Vehículos Eléctricos, alegando burocracia. ¿Un paso audaz hacia la desregulación o un freno al fomento de la electromovilidad?
En un movimiento que seguramente generará debate, la Secretaría de Energía, bajo la órbita del Ministerio de Economía, acaba de derogar la Resolución N° 817/2023, que había creado el Registro Nacional de Infraestructura de Carga de Vehículos Eléctricos (VE) y Vehículos Híbridos Eléctricos (VHE). La medida, publicada en el Boletín Oficial como Resolución 22/2025, se justifica con un discurso contundente: el registro "ha generado cargas administrativas y burocráticas innecesarias", obstaculizando la actividad económica y el desarrollo de la electromovilidad. El Ejecutivo sostiene que su mantenimiento no aportaba beneficios sustanciales y era contrario a las políticas de "reducción de la intervención estatal" impulsadas por la Ley de Bases.
Para los ciudadanos y empresas que invierten o planean invertir en infraestructura de carga para vehículos eléctricos, esta resolución implica la eliminación de un trámite obligatorio. Si bien el registro buscaba identificar y georreferenciar los puntos de carga para promover su uso, desde el Gobierno argumentan que la burocracia asociada era contraproducente.
El sector de la movilidad eléctrica, en plena expansión global, observa con atención. Por un lado, la desburocratización podría ser vista como un aliciente para la inversión privada, eliminando barreras de entrada. Por otro, la ausencia de un registro centralizado podría dificultar la planificación y el monitoreo del desarrollo de la infraestructura, dejando un vacío en la política de fomento. La gran pregunta es si la "libertad de mercado" será suficiente para impulsar la adopción masiva de vehículos eléctricos o si la falta de una hoja de ruta estatal ralentizará el proceso. Un golpe de timón que, sin duda, marca una fuerte señal ideológica en la política energética del país. Este es un claro ejemplo de la dirección que está tomando el gobierno actual en pos de la desregulación y la simplificación administrativa, buscando que el mercado sea el principal motor del desarrollo.
13 de enero de 2026
24 de febrero de 2025
26 de noviembre de 2025