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En medio de la emergencia económica, el Gobierno Nacional le pone la lupa a todos los programas del ex Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. La Jefatura de Gabinete delega en la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología la facultad de *liquidar o renegociar convenios*, buscando un "ahorro" que podría dejar a muchos proyectos en la cuerda floja. ¡El futuro de la investigación pende de un hilo!
Un sismo recorre los pasillos de la ciencia y la tecnología argentina. La Resolución 10/2025 de la Jefatura de Gabinete de Ministros no se anda con chiquitas: encomienda a la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología una evaluación exhaustiva de la totalidad de los programas creados por el ex Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. ¿El objetivo? Resolver, sin anestesia, su continuidad, siempre bajo el "paraguas de economicidad" que impone la declarada emergencia pública.
La medida es un golpe de timón brutal, facultando a la Secretaría a suscribir instrumentos y actos administrativos para dar de baja programas cuya continuidad no se justifique. Esto incluye la potestad de:
Este tijeretazo se enmarca en la Ley Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos Nº 27.742 y el Decreto de Bases para la Reconstrucción de la Economía Argentina Nº 70/2023, que declararon la emergencia pública hasta el 31 de diciembre de 2025. El Gobierno argumenta la "necesidad de adoptar medidas urgentes para equilibrar las cuentas públicas, reducir drásticamente la emisión monetaria y el gasto del Estado".
"La severidad de la crisis económica pone en riesgo la subsistencia de la organización social, afectando el desarrollo de la población y el bien común."
La clave estará en la alineación de los programas con el Plan Estratégico 2024-2025, enfocado en agroindustria, energía y minería, economía del conocimiento, innovación y salud. Aquellos proyectos que no encajen en esta visión, o que presenten baja ejecución, podrían ser eliminados sin miramientos.
Para los investigadores, universidades y empresas que dependen de estos fondos, la noticia es un baldazo de agua fría. Se abre un período de enorme incertidumbre y redefinición, donde la "economicidad" será la vara con la que se medirá el futuro de la ciencia y la tecnología en Argentina.