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El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) sacude la industria con dos resoluciones clave: una establece plazos fijos para firmar contratos de premios y otra redefine drásticamente los requisitos para integrar los comités y jurados. ¡Menos margen para la burocracia y más transparencia en la selección!
El mundo del cine nacional está en ebullición tras la publicación de dos nuevas resoluciones del INCAA, que prometen cambiar las reglas del juego para productores, directores y todos los involucrados en la creación audiovisual. ¡Atención! El Instituto busca mayor eficiencia y transparencia, lo que podría generar tanto aplausos como controversias.
La Resolución INCAA N° 107/2024 es un baldazo de agua fría para quienes solían demorar los trámites. Ahora, el Artículo 25º del Anexo I de la Resolución INCAA N° 626/2024 se modificó para establecer un plazo improrrogable de DOCE (12) meses para que los ganadores de concursos firmen sus contratos con el INCAA. ¿El mensaje? ¡O te apurás o perdés todo! Si no se presentan, "se perderá todos sus derechos sobre el premio y se lo dará de baja como ganador del CONCURSO". Esta medida busca agilizar los procesos y evitar la paralización de proyectos por demoras administrativas, forzando a los beneficiarios a una gestión más rápida y eficiente.
Pero la verdadera transformación viene con la Resolución INCAA N° 108/2024, que revisa a fondo el reglamento para la selección y funcionamiento de Jurados y Comités. El objetivo es "optimizar y transparentar" el proceso. Se amplían las categorías para postularse a los Registros de Comités y Jurados, incluyendo no solo a productores, directores, técnicos, actores y guionistas, sino también a críticos de cine, periodistas especializados, profesores universitarios y programadores de festivales.
Lo más impactante son los requisitos de experiencia, que ahora son mucho más específicos y exigentes:
Además, se exige una declaración jurada de no tener reclamos contra el INCAA y de aceptar la tarea de jurado ad honorem y sin erogación por parte del INCAA. Este giro busca profesionalizar la selección de proyectos y asegurar que los evaluadores tengan una trayectoria sólida. Sin embargo, la exigencia de trabajar ad honorem podría generar debate sobre la valoración del trabajo de los profesionales de la industria. El INCAA busca adaptarse a los nuevos desafíos tecnológicos y garantizar el uso adecuado de los recursos públicos, pero la letra chica de estas resoluciones definirá su impacto real en el fomento del cine nacional.