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El Ministerio de Economía bonaerense aprobó un "remanente operativo" millonario para cerrar los polémicos fondos PROFIDE y PROMEI. El Banco Provincia, en el ojo de la tormenta, deberá justificar cada peso de los $395 millones destinados a la liquidación de infraestructura. ¡Se exige transparencia!
Una medida que enciende las alarmas de la transparencia y el control en la Provincia de Buenos Aires. El Ministerio de Economía bonaerense acaba de dar luz verde a un "remanente operativo" que asciende a la friolera de casi $400 millones de pesos para liquidar dos fondos fiduciarios clave: el Fondo Fiduciario para el Desarrollo del Plan de Infraestructura Provincial (PROFIDE) y el Programa de Mejora de Infraestructura de la Provincia de Buenos Aires (PROMEI).
La Resolución N° 794/2025 ya había sentado las bases para este desenlace, estableciendo que el Banco de la Provincia de Buenos Aires, en su rol de fiduciario, conservaría un monto para cubrir los gastos administrativos, contables, bancarios y legales hasta la "extinción definitiva" de cada Fondo. Ahora, el Ministerio de Economía acaba de oficializar esos montos, que no son para nada menores:
Esto suma un total impactante de $395.760.976,68 que el Banco Provincia deberá administrar con "estricta trazabilidad".
Aunque se trata de la fase final de estos programas de infraestructura, la aprobación de sumas tan elevadas para gastos operativos residuales genera interrogantes. Los fondos fiduciarios son herramientas que suelen manejar grandes volúmenes de dinero público, y su liquidación debe ser un proceso impecable. La Fiscalía de Estado ya advirtió sobre la necesidad de garantizar el "oportuno control y rendición de cuentas" de la administración que el Banco efectúe sobre este remanente.
"Deberán instrumentarse las medidas necesarias para garantizar el oportuno control y rendición de cuentas de la administración que el Banco efectúe sobre el remanente operativo allí previsto."
Para el ciudadano común, esto significa que el dinero de sus impuestos está siendo utilizado para cerrar un ciclo de proyectos de infraestructura, y es vital que cada centavo sea auditado con lupa. La transparencia en este proceso es crucial para evitar cualquier sombra de duda sobre el destino de los fondos públicos.
¿Qué se espera ahora? Que el Banco Provincia demuestre una gestión impecable y que los organismos de control, como la Subsecretaría de Hacienda, Asesoría General de Gobierno, Contaduría General de la Provincia y Fiscalía de Estado, cumplan a rajatabla con su rol fiscalizador. El ojo público estará atento a la "trazabilidad" prometida hasta el último peso.