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La Superintendencia de Servicios de Salud da por finalizada la asistencia financiera excepcional por COVID-19 a las Obras Sociales y salda viejas deudas, redefiniendo el futuro del financiamiento sanitario en Argentina.
En un movimiento que sacude los cimientos del financiamiento de la salud, la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) ha decidido poner punto final a la asistencia económica extraordinaria que se brindaba a los Agentes del Seguro de Salud (Obras Sociales) por gastos relacionados con el COVID-19. La Resolución 4504/2024 deroga las normativas (Resoluciones 326/2020 y 1095/2020) que habilitaban estos recursos del FONDO DE EMERGENCIA Y ASISTENCIA, creado por el Decreto N° 908/2016. La justificación es contundente: según el "Boletín Epidemiológico Nacional 2024", las consecuencias sanitarias y económicas del SARS-CoV-2 ya no ameritan un tratamiento excepcional. La emergencia sanitaria, prorrogada hasta 2025 por Decreto N° 70/2023, ya no se fundamenta en la pandemia original.
Este drástico recorte de fondos impacta directamente en la capacidad de las Obras Sociales para cubrir prestaciones, forzándolas a reajustar sus presupuestos sin el "salvavidas" estatal.
"Se cierra un capítulo de financiación extraordinaria, lo que obligará a una reingeniería en el sector", comentó un experto del rubro.
Paralelamente, la Resolución 4505/2024 aprueba un análisis financiero clave que cierra las cuentas de anticipos y pagos efectuados a 53 Obras Sociales entre 2020 y 2022. El monto total de anticipos pagados ascendió a $4.572.944.483, mientras que las detracciones sumaron $4.582.459.595,20. El saldo final a favor de las Obras Sociales, de apenas $9.515.112,20, será transferido para dar por concluido este largo trámite. Esto demuestra el cierre administrativo de un período de gestión financiera compleja, aunque el monto restante es menor en comparación con el total.
Para los ciudadanos, esto significa que las Obras Sociales deberán ser más eficientes en su gestión y que el costo de las prestaciones COVID-19 ya no será subsidiado de manera extraordinaria por el Estado, pudiendo trasladarse de otras formas a los afiliados. Es crucial estar atentos a cómo se adaptarán los servicios de salud ante esta nueva realidad financiera.