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La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) modificó su régimen de facilidades de pago para empresas en concurso o quiebra, ajustando los montos de aprobación y atándolos a la inflación, además de exigir no distribuir dividendos para las deudas más grandes. Un cambio que sacude el tablero de la reestructuración corporativa.
¡Atención, empresas en la cuerda floja! La ex-AFIP, ahora Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), acaba de meter mano en un tema hipersensible: los planes de facilidades de pago para contribuyentes concursados y fallidos. La Resolución General N° 5625/2024 no solo actualiza los montos a partir de los cuales intervienen distintos niveles de funcionarios para aprobar estas propuestas, sino que, en una movida inédita, los indexa semestralmente al Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC. ¡Sí, escuchó bien, la inflación ahora es parte de la ecuación para salvar su empresa!
Hasta ahora, los límites para la aprobación de planes de pago se habían quedado desactualizados, convirtiendo propuestas millonarias en "pequeñas" para los altos mandos. Con esta resolución, los nuevos umbrales son:
Pero hay más. Para las propuestas que superen los $500 millones, la concursada deberá comprometerse a no distribuir dividendos ni utilidades mientras dure el plan de pagos. Una condición que busca resguardar el crédito fiscal, pero que sin duda generará fricciones en las asambleas de accionistas. Si no se cumple, ¡ARCA está facultada para iniciar acciones de ejecución! Esto es un golpe de timón en la política de reestructuración de deudas, que busca agilizar los trámites pero también poner límites claros a la "viveza criolla".
La actualización por IPC es un arma de doble filo: por un lado, reconoce la realidad inflacionaria argentina y evita que los montos queden obsoletos rápidamente. Por otro, implica que las empresas deberán estar más atentas a la evolución de la inflación para entender qué nivel de aprobación necesitará su plan. La no distribución de dividendos, por su parte, es un claro mensaje de que el fisco prioriza la recuperación de la deuda antes que la ganancia de los accionistas, en un intento por sanear las finanzas públicas a costa de una mayor restricción para los empresarios.
Esta medida impacta directamente en el sector finance y other (legal/consultoría de empresas), que deberán recalibrar sus estrategias para asistir a las compañías en crisis. La primera actualización del IPC se hará con el semestre enero/junio de 2025, con aplicación a partir del 1 de septiembre de 2025. ¡A prepararse!