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La Agencia de Recaudación y Control Aduanero redobla la apuesta contra las infracciones, emitiendo resoluciones en Posadas y Río Gallegos que intiman a particulares por mercadería irregular, con multas que rozan los 4 millones de pesos y la amenaza latente de decomiso.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (AFIP) ha lanzado un fuerte mensaje a quienes intentan eludir los controles, con dos avisos oficiales que ponen en jaque a varios infractores. Desde la Aduana de Posadas, se notificó la Resolución Fallo del 1 de noviembre de 2024, que ordena archivar actuaciones pero intima a dar una destinación permitida a mercadería en un plazo de DIEZ (10) días.
Esto significa que los involucrados deben nacionalizar los bienes pagando los tributos correspondientes o, de lo contrario, enfrentarán el rezago y la destinación de oficio de su mercadería. Entre los afectados en Posadas, figuran nombres como SERVIN CABALLERO PATRICIA y FERNANDEZ LEONARDO DAVID, entre otros, todos por la infracción 977 del Código Aduanero, una señal clara de que la vigilancia en la frontera misionera es implacable.
Pero el golpe no termina ahí. La Aduana de Río Gallegos también hizo lo suyo, publicando un edicto que notifica a VASQUEZ MARIANO ANTONIO por una presunta infracción al Código Aduanero, con una multa impactante de $3.984.000. Este ciudadano tiene también un plazo de DIEZ (10) días hábiles para presentarse a hacer su descargo, bajo apercibimiento de ser declarado en rebeldía y sufrir el comiso de la mercadería. La advertencia es clara: si abona la multa y los tributos dentro del plazo, podría extinguirse la acción penal, pero el comiso de la mercadería se mantiene.
Que la AFIP está endureciendo los controles y las sanciones. Si estás involucrado en actividades de comercio exterior, la transparencia y la legalidad son más cruciales que nunca. Estos avisos son un recordatorio de que las autoridades aduaneras están activas y dispuestas a aplicar todo el peso de la ley para combatir las irregularidades. El mensaje es unánime: la era de la flexibilidad aduanera parece haber terminado, dando paso a una política de tolerancia cero.
"La Aduana no dará tregua a quienes intenten burlar la ley, las multas y los decomisos serán la norma", podría ser la lectura entre líneas de estos avisos.