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En un movimiento sorpresivo, el Procurador del Tesoro de la Nación, Santiago Castro Videla, se excusó de representar a Argentina en dos litigios internacionales multimillonarios, incluyendo el emblemático caso YPF. ¿Qué hay detrás de esta decisión por 'decoro y delicadeza'?
Un cimbronazo sacude los pasillos de la Procuración del Tesoro de la Nación. Mediante el Decreto 122/2025, el Gobierno Nacional ha aceptado la excusación del mismísimo Procurador del Tesoro, Santiago María CASTRO VIDELA, para intervenir en dos de los juicios internacionales más sensibles y onerosos que enfrenta la República Argentina. Esta decisión, fundamentada en razones de "decoro y delicadeza" y el "principio general de Prudencia" del Código de Ética de la Función Pública, lo aparta de la defensa en el crucial caso “Petersen Energía Inversora, S.A.U. and Petersen Energía, S.A.U. v. Argentine Republic and YPF S.A.”, que se tramita en una corte de Nueva York, y en el litigio con “Grupo Concesionario del Oeste S.A.” ante la Corte Internacional de Arbitraje de la CCI.
La excusación de Castro Videla significa que el principal abogado del Estado argentino ya no estará al frente de la defensa en estos litigios que podrían costarle miles de millones de dólares al país. En su lugar, asumirá la representación el Subprocurador del Tesoro, tal como lo establece la Ley N° 18.777. Si bien se presenta como un acto de transparencia y ética pública, la noticia genera inevitablemente preguntas sobre posibles conflictos de interés o situaciones que el funcionario consideró que podrían poner en riesgo la "imagen que debe tener la sociedad respecto de sus servidores", una frase citada directamente del Código de Ética.
Para el ciudadano común, esto subraya la enorme responsabilidad que recae sobre los hombros de los funcionarios públicos, especialmente cuando se trata de defender los intereses económicos del país en arenas internacionales. La decisión, aunque administrativa, reaviva el debate sobre la idoneidad y la ética en la función pública, especialmente en contextos donde se manejan sumas astronómicas de dinero y el prestigio del Estado está en juego.
"El ejercicio de la función pública debe inspirar confianza en la comunidad. Asimismo, debe evitar acciones que pudieran poner en riesgo… la imagen que debe tener la sociedad respecto de sus servidores."
Este cambio en la representación legal no altera el curso de los juicios en sí, pero sí introduce un nuevo actor en la estrategia de defensa. Es fundamental que la sociedad se mantenga informada sobre el desarrollo de estos casos, ya que sus consecuencias impactarán directamente en las arcas del Estado y, por ende, en los bolsillos de todos los argentinos.