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La Municipalidad de Almirante Brown intima a titulares de nichos y ataúdes en el Cementerio de Rafael Calzada. Quince días para regularizar deudas o abandono, ¡o los restos irán al osario común!
En una medida que sacude la tranquilidad de los difuntos y la memoria de sus deudos, la Municipalidad de Almirante Brown ha lanzado una advertencia contundente: los nichos y ataúdes en el Cementerio de Rafael Calzada que presenten estado de abandono o deudas, y cuya situación se remonte a antes del año 2003, están en la mira. La Dirección General de Cementerio busca poner orden, pero a un costo emocional para muchas familias.
Los titulares, arrendatarios o cualquier persona con derechos sobre estas sepulturas tienen un plazo perentorio de quince (15) días para presentarse y regularizar su situación. El apercibimiento es claro y crudo: de no hacerlo, se procederá a la "reducción y traslado a depósitos y osarios". Esto implica que los restos podrían ser movidos al osario general o cinerario, perdiéndose la ubicación original y la posibilidad de un recuerdo individualizado.
Una vez iniciada la reducción, los deudos tendrán sesenta (60) días para retirar los restos antes de que sean depositados en el osario general. Esta medida, amparada en el "Artículo 78°" de una normativa municipal, busca liberar espacio y gestionar deudas acumuladas, pero sin duda genera una profunda angustia entre quienes puedan verse afectados. Es una llamada de atención para mantener al día las obligaciones incluso en lo que respecta a los seres queridos que ya no están.
"Es una situación dolorosa, pero necesaria para la gestión y el mantenimiento de los espacios públicos", justificó Marcelo Andres Montovio, Director General.
Para los ciudadanos, la implicación es clara: revisen el estado de las sepulturas de sus familiares si tienen alguna en el Cementerio de Rafael Calzada, especialmente si datan de antes de 2003. La desatención puede llevar a la pérdida del lugar de descanso final y la reubicación de los restos.