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La Jefatura de Gabinete adjudicó una polémica licitación para monitorear la gestión y la opinión pública, con un acuerdo marco de hasta un año. Empresas de renombre en el rubro se reparten los renglones, mientras la UNTREF fue excluida por "extemporánea". ¿Qué buscan realmente con tanta encuesta?
La Jefatura de Gabinete de Ministros acaba de oficializar una decisión explosiva que autoriza y adjudica la Licitación Pública Nacional de Etapa Única N° 999-0009-LPU24. ¿El objetivo? Contratar servicios de "Estudios de Monitoreo de la Gestión y Opinión Pública" por un jugoso período de SEIS (6) meses, con opción a prórroga por otros SEIS (6) meses más. Esto implica que el Estado Nacional, a través de sus distintas jurisdicciones y entidades, podrá requerir a los proveedores seleccionados un sinfín de encuestas y análisis sobre el "humor social".
Entre los afortunados adjudicatarios, que se reparten los 67 renglones de este "Acuerdo Marco", figuran nombres conocidos del sector como ISONOMIA CONSULTORES S.A., THE POWER OF DATA S.A., TRESPUNTOZERO S.A., OPINAIA S.A. y JULIO FRANCISCO ANTONIO AURELIO S.A., entre otros. Estas firmas serán las encargadas de tomarle el pulso a la sociedad, proporcionando información clave sobre la percepción de la gestión gubernamental.
Sin embargo, no todo fue color de rosas: la UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRES DE FEBRERO (UNTREF) fue rechazada y su oferta desestimada, junto con otras como Management & Fit S.A. y Taquion S.A., por considerarse "inadmisibles o inconvenientes". La UNTREF, incluso, intentó impugnar el dictamen, pero su reclamo fue considerado "extemporáneo" y archivado.
Esta medida llega en un contexto de alta sensibilidad política y económica, donde el Gobierno busca afianzar su narrativa y entender las reacciones ciudadanas a sus políticas. El gasto, que será atendido por las partidas presupuestarias de las jurisdicciones que utilicen el servicio, abre el interrogante sobre la magnitud de la inversión en este tipo de monitoreo y su impacto en la percepción pública. ¿Será una herramienta para ajustar el rumbo o para moldear la opinión?
Esta licitación significa que el Estado invertirá en conocer lo que pensamos los argentinos. Es una herramienta para que el gobierno entienda el pulso de la calle, pero también puede ser utilizada para ajustar mensajes o políticas. Estar atentos a los resultados de estos estudios es clave para entender cómo se construye la agenda pública.
Para futuras actualizaciones, siga los anuncios de la Jefatura de Gabinete y los informes de las consultoras mencionadas.