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El Gobierno de Milei le dio una prórroga de diez años a YPF S.A. para la vital concesión del Oleoducto Trasandino, garantizando una inversión millonaria de USD 33.6 millones. Esta medida estratégica busca potenciar la exportación de petróleo crudo de Vaca Muerta hacia Chile y el Pacífico, marcando un hito en la política energética nacional.
El Poder Ejecutivo Nacional, con la firma de Milei y el ministro Luis Andrés Caputo, acaba de soltar una bomba en el sector energético: se prorrogó por diez años la concesión a YPF S.A. para la operación del estratégico Oleoducto Trasandino. La medida, que comienza a regir el 29 de diciembre de 2027, asegura el flujo de petróleo crudo desde la rica Cuenca Neuquina hasta la frontera con Chile, un puente vital para la exportación y el abastecimiento.
Este oleoducto, que estuvo inactivo desde 2006, vuelve a tomar protagonismo gracias al boom del petróleo no convencional de Vaca Muerta. La reactivación y la prórroga no son un capricho: son la clave para que la Argentina pueda evacuar su creciente producción y colocarla en mercados internacionales, incluyendo Chile y, potencialmente, destinos en la costa Este de Estados Unidos y el Lejano Oriente. Para esto, YPF se comprometió a una inversión brutal de USD 33.600.000 en mejoras y ampliaciones.
Además, el decreto confirma la necesidad de construir un nuevo oleoducto, el “Vaca Muerta Oil Norte” (VMON), de 150 kilómetros y 24 pulgadas de diámetro, que conectará las áreas productoras más distantes (como La Amarga Chica, Bandurria Sur, Loma Campana y Bajada de Añelo) con el nodo de Puesto Hernández. Esto es fundamental para asegurar que todo el crudo tenga salida.
La extensión de esta concesión y la millonaria inversión no solo consolidan a la Argentina como un actor clave en el mercado energético regional, sino que también prometen un ingreso sostenido de divisas y la generación de empleo en la región patagónica. Parte del petróleo transportado seguirá abasteciendo el complejo industrial de Luján de Cuyo, garantizando el suministro interno, mientras que el excedente se volcará a la exportación, un factor crucial para la economía nacional.
YPF S.A. deberá cumplir con un estricto plan de trabajo e inversiones, además de presentar informes ambientales y de monitoreo de forma periódica. La Secretaría de Energía será la encargada de controlar que todo se cumpla a rajatabla. ¡Estaremos atentos!