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Una nueva Resolución Conjunta revela la estrategia del Ministerio de Economía para manejar los vencimientos de deuda con el Banco Central, ampliando una Letra del Tesoro Intransferible en dólares para cubrir el 60% de los intereses.
En una jugada que ya se ha vuelto costumbre en la gestión de la deuda pública, el Ministerio de Economía vuelve a echar mano a las Letras del Tesoro Intransferibles para cumplir con sus compromisos con el Banco Central de la República Argentina (BCRA). La Resolución Conjunta 48/2025, firmada por las Secretarías de Finanzas y Hacienda, amplía la emisión de la “Letra del Tesoro Nacional Intransferible en Dólares Estadounidenses vencimiento 7 de enero de 2030” por un monto de USD 2.689.992.
La medida se enmarca en el Decreto 1104/2024, que establece que durante el ejercicio fiscal actual, el 60% de los servicios de intereses de las letras intransferibles en dólares en cartera del BCRA serán reemplazados por nuevos títulos públicos a cinco años de plazo, con amortización íntegra al vencimiento y una tasa de interés vinculada a las reservas internacionales del BCRA. El 40% restante se abona en efectivo. Esta resolución es la forma de implementar ese decreto para cubrir los vencimientos de intereses que operan a fines de septiembre y principios de octubre de 2025.
Concretamente, se busca cancelar parte del sexto cupón de interés de la “Letra del Tesoro Nacional Intransferible en Dólares Estadounidenses vencimiento 30 de septiembre 2032” y el tercer cupón de la “Letra del Tesoro Nacional Intransferible en Dólares Estadounidenses vencimiento 3 de abril de 2029”.
Esta operación es un claro ejemplo de cómo el Estado recurre a herramientas contables para postergar pagos y evitar presiones sobre las reservas líquidas del BCRA, aunque a costa de aumentar la deuda interna del Banco Central. Es una señal de la delicada situación fiscal y la necesidad de manejar cada centavo para evitar un desequilibrio mayor. Para el ciudadano común, significa que el endeudamiento interno del Estado sigue creciendo, aunque de una forma que no impacta directamente en el mercado de bonos transables, sino en las arcas del propio Banco Central.
9 de febrero de 2026
10 de diciembre de 2025
9 de febrero de 2026