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Una verdadera ráfaga de resoluciones del Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) ha declarado la caducidad de múltiples autorizaciones radioeléctricas, afectando a empresas de comunicaciones, organismos estatales y particulares. ¿Quiénes son los damnificados y qué significa esta limpieza del espectro?
El Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) no se anduvo con chiquitas y sacudió el tablero de las comunicaciones en Argentina. A través de una serie de edictos de notificación, el organismo estatal declaró la caducidad de numerosas autorizaciones radioeléctricas, un golpe que afecta a un abanico diverso de actores, desde compañías de cable hasta ministerios provinciales y pequeños prestadores.
La medida, amparada en el Artículo 42 del Decreto Nº 1.759/72 y la Ley Nacional de Procedimientos Administrativos Nº 19.549, implica que todas aquellas entidades y personas físicas que figuraban con permisos en los expedientes detallados en las resoluciones (RESOL-2024-318-APN-ENACOM#JGM, RESOL-2025-849-APN-ENACOM#JGM y RESOL-2024-325-APN-ENACOM#JGM) han perdido sus derechos para operar frecuencias radioeléctricas. ENACOM argumenta que las caducidades se deben a los motivos expuestos en los considerandos de cada resolución, lo que suele implicar incumplimientos de normativas, falta de renovación o no utilización de las licencias otorgadas.
La lista de 'damnificados' es larga y variopinta, abarcando desde grandes jugadores hasta pequeños emprendimientos. Entre ellos, se encuentran:
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La implicancia directa es la pérdida del derecho a utilizar el espectro radioeléctrico para los fines que les fueron concedidos, lo que podría generar interrupciones o la necesidad de regularizar su situación de manera urgente. ENACOM ahora deberá asentar estas caducidades en sus registros, sentando un precedente de mano dura en la gestión del espectro.
Si bien la mayoría de los nombres son de empresas o entidades, la caducidad de licencias puede tener un impacto indirecto en el ciudadano. Por ejemplo, si una empresa de cable pierde su autorización, podría afectar el servicio en su localidad. Para los organismos públicos, esto podría significar la interrupción de comunicaciones internas o de servicios que dependen de estas frecuencias.
"El mensaje es claro: la regulación del espectro no es un juego y ENACOM está dispuesto a hacer cumplir las reglas, incluso si eso significa dejar a muchos sin sus permisos", afirmó un analista del sector. "Es una señal de ordenamiento, pero también de alerta para quienes no tienen sus papeles en regla."
Es fundamental que los afectados busquen asesoramiento legal y administrativo para comprender los alcances de estas resoluciones y explorar posibles vías de acción, si las hubiera, aunque la caducidad suele ser un punto de no retorno. La comunicación es un recurso escaso y el organismo busca asegurar su uso eficiente y legal.