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El Ente Nacional Regulador del Gas extiende por 30 días la consulta pública sobre la nueva normativa para calderas, la NAG-311. Fabricantes e importadores respiran aliviados, pero el congelamiento judicial de enero añade incertidumbre a un proceso clave para la seguridad y eficiencia energética.
El ENTE NACIONAL REGULADOR DEL GAS (ENARGAS), mediante la Resolución 888/2024, ha decidido prorrogar la consulta pública de la polémica NAG-311 (2024), la normativa que regulará las calderas de calefacción central y otros usos de combustibles gaseosos. La extensión es de TREINTA (30) días corridos, una victoria para empresas como PEISA, AQUATERM S.R.L., IGA y CAFMEI, que clamaban por más tiempo para analizar las complejas cinco partes de la norma.
La NAG-311 no es un papel más; es la base para la seguridad y eficiencia de miles de calderas que se instalan en hogares y edificios. Los fabricantes e importadores argumentaron que necesitaban un análisis más detallado de los métodos de ensayo, y el ENARGAS, consciente de la importancia de la participación de los interesados para una normativa eficaz, accedió al pedido. Esto podría evitar errores costosos y garantizar un estándar de calidad más robusto en el mercado.
Sin embargo, hay un detalle que no es menor: el plazo de 30 días quedará suspendido durante la feria judicial de enero. Esto implica que, en la práctica, las empresas tendrán más tiempo, pero el proceso se estirará, dejando en vilo a un sector que busca claridad para planificar sus producciones y adaptaciones. La medida, si bien busca consenso, también introduce una pausa que podría generar demoras en la aplicación de estándares actualizados.
Para el ciudadano común: Una normativa clara y bien consensuada sobre calderas significa mayor seguridad en el hogar y un uso más eficiente del gas, lo que se traduce en ahorro y tranquilidad. Estar atento a la versión final de la NAG-311 es clave para entender cómo afectará a los equipos que compramos o ya tenemos instalados.