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El Ente Regulador de Agua y Saneamiento lanzó dos licitaciones millonarias para monitorear la calidad del agua y efluentes, generando interrogantes sobre la eficiencia del control y el destino de los fondos públicos.
¡Atención, contribuyentes! El Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS) acaba de destapar un verdadero río de dinero público al aprobar dos licitaciones públicas que, en conjunto, superan los $768 millones de pesos. ¿El objetivo? Contratar laboratorios para analizar muestras de agua y efluentes cloacales en el área regulada. La pregunta es: ¿se justifica semejante gasto y se garantizará una fiscalización efectiva de un servicio tan vital?
La Resolución ERAS N° 43/2024 autoriza un llamado a licitación para contratar servicios de análisis para la red de AGUA Y SANEAMIENTOS ARGENTINOS S.A. (AySA). Este contrato, por DOCE (12) meses con opción a prórroga, tiene un monto estimado de hasta $319.097.046,78 (IVA incluido). Se busca asegurar la calidad del agua que llega a millones de hogares y la correcta disposición de los efluentes de la empresa estatal.
Por otro lado, la Resolución ERAS N° 44/2024 aprueba otra licitación similar, pero enfocada en los servicios prestados por terceros (desvinculados de AySA) en el área regulada. Este contrato también es por DOCE (12) meses, con posible prórroga, y asciende a la friolera de $449.711.725 (IVA incluido). Esto demuestra que el ERAS busca extender su brazo fiscalizador a todo el ecosistema de proveedores de agua y saneamiento, lo cual es fundamental para la salud pública.
En total, estamos hablando de un compromiso de casi ochocientos millones de pesos para garantizar la calidad del agua. Mientras la transparencia y la fiscalización son cruciales, la magnitud de estos montos y la necesidad de asegurar la independencia y eficacia de los laboratorios contratados serán temas a seguir de cerca. Los ciudadanos tienen derecho a saber que su dinero se invierte en controles reales y no en meras formalidades.