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La Aduana no da tregua: una ciudadana enfrentará una multa de más de 1.3 millones de pesos por una infracción aduanera, mientras que en el sur, un misterioso vehículo espera ser retirado antes de que sea demasiado tarde.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero sigue pisando fuerte y esta vez, dos avisos oficiales en el Boletín encienden las alarmas sobre el estricto control que ejerce el organismo. En San Martín de Los Andes, la ciudadana ROMANI HERRERA, VILMA NORMA (DNI N° 94.930.510) fue notificada de un Sumario Contencioso que le imputa una infracción al artículo 977 del Código Aduanero. ¿El costo de la transgresión? Una multa que asciende a la friolera de $1.381.660 y tributos por $1.483.194,88. Una cifra que puede desestabilizar a cualquiera y que demuestra la implacable mano de la Aduana ante lo que considera incumplimientos.
Simultáneamente, en el extremo sur del país, la Aduana de Río Gallegos lanzó un edicto intimando a GATICA LOPEZ DIEGO ALBERTO (con un número de RUN no especificado como CUIT/CUIL/DNI) a comparecer en un plazo de diez días hábiles para retirar un vehículo de su propiedad. Aunque no se detallan multas ni tributos en este aviso, la intimación sugiere una situación irregular que podría derivar en mayores complicaciones si el propietario no responde. La no comparecencia podría significar la pérdida del bien.
Estos casos son un claro mensaje para importadores y particulares: las normativas aduaneras son rigurosas y su incumplimiento tiene consecuencias económicas severas. La Aduana no solo busca recaudar, sino también mantener un control férreo sobre el ingreso y egreso de bienes, afectando directamente a quienes operan en el comercio exterior o simplemente transitan con bienes de valor. ¡Ojo con el fisco, que no perdona una!