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El Organismo de Control de Energía Eléctrica (OCEBA) ha iniciado un sumario administrativo contra EDELAP S.A. por las prolongadas interrupciones del servicio que dejaron a miles de platenses a oscuras a principios de febrero de 2026. La empresa enfrenta graves acusaciones de incumplimiento de su contrato de concesión y de no haber actuado con la diligencia debida ante la emergencia.
La paciencia de los usuarios de La Plata se agotó y ahora la Justicia se mete de lleno en el negocio de la energía. El Organismo de Control de Energía Eléctrica de la Provincia de Buenos Aires (OCEBA) ha dictado una resolución lapidaria: sumario administrativo contra EDELAP S.A. por los cortes de luz que castigaron a la capital provincial los días 2 y 3 de febrero de 2026. Miles de hogares y comercios sufrieron interrupciones que, en algunos casos, se extendieron por más de 20 horas, un verdadero calvario en plena ola de calor.
OCEBA no se anduvo con chiquitas. Las gerencias de Control de Concesiones y Procesos Regulatorios desnudaron una serie de inconsistencias y presuntas falencias en la actuación de la distribuidora. Si bien EDELAP argumentó que sus redes contaban con un sistema de respaldo (condición N-1), la realidad fue otra: la caída de un segundo alimentador dejó a miles sin servicio, demostrando que la capacidad de transferencia de carga fue insuficiente o mal gestionada. Además, la empresa decidió preservar los grupos electrógenos disponibles, en lugar de desplegarlos para minimizar los tiempos de interrupción, alegando un pronóstico de continuidad climática que, según OCEBA, nunca se concretó. Esto es un punto clave y altamente polémico, ya que se priorizó la disponibilidad futura sobre la emergencia actual.
El suministro eléctrico es un derecho humano indispensable y un insumo básico para la economía. La falta de continuidad del servicio no solo genera pérdidas económicas a comercios e industrias, sino que afecta la salud, la seguridad y la dignidad de los ciudadanos, especialmente a los usuarios electrodependientes. Miguel S. Marienhoff, una eminencia en Derecho Administrativo, ya lo decía: los servicios permanentes requieren una continuidad absoluta. EDELAP, al parecer, falló estrepitosamente en esto, incumpliendo los artículos 28 y 39 de su Contrato de Concesión, que exigen niveles de calidad satisfactorios e inversiones para garantizarlos.
Este sumario no es un mero trámite. Podría derivar en sanciones económicas millonarias, que, según la normativa, deberían destinarse a fortalecer el propio servicio. Los usuarios afectados, que sumaron más de 17.000 el 2 de febrero y más de 15.000 el 3 de febrero, esperan respuestas y, sobre todo, que estos episodios no se repitan. La empresa ha prometido obras de infraestructura y una reorganización de alimentadores para evitar futuras fallas, pero la confianza está por el piso.
Es fundamental que los usuarios continúen registrando sus reclamos ante OCEBA y la propia distribuidora. La documentación de los cortes y los daños sufridos puede ser crucial en futuros procesos de resarcimiento. Este caso demuestra la importancia de la vigilancia ciudadana sobre los servicios públicos esenciales. Estaremos atentos a las próximas novedades de este thriller eléctrico que mantiene en vilo a La Plata.
10 de marzo de 2026
10 de marzo de 2026
10 de marzo de 2026