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El Ministerio de Seguridad le puso un "candado" a las protestas: 34 personas, identificadas en incidentes violentos durante el debate de la reforma laboral, no podrán ir más a eventos deportivos. ¿El fútbol se mezcla con la calle?
El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Seguridad, redobló la apuesta contra la violencia en las calles y extendió el temido programa Tribuna Segura a los manifestantes. Mediante cuatro resoluciones (256/2026, 258/2026, 259/2026 y 265/2026), se aplicó la "Restricción de Concurrencia Administrativa" a un total de 34 individuos por plazo indeterminado.
¿Qué significa esto? Que estas personas, identificadas por la Policía Federal Argentina por protagonizar "episodios de violencia de público y notorio conocimiento" en la Plaza del Congreso y sus adyacencias, no podrán ingresar a ningún evento deportivo en todo el territorio nacional. Los incidentes ocurrieron el 11 y 19 de febrero de 2026, en el marco de las protestas contra la reforma laboral que se debatía en el Senado y Diputados, respectivamente.
Las fuerzas de seguridad informaron que los imputados produjeron "desmanes, arrojaron proyectiles, bombas molotov, objetos punzocortantes contra efectivos, personas, bienes de dominio público y privado". Si bien la ley original (N° 20.655) y su reglamentación (Decreto N° 246/17) apuntan a la seguridad en el fútbol, una modificación reciente (Resolución N° 321/2025) amplió el alcance a "manifestaciones o congregaciones que tengan lugar en la vía pública o en lugares abiertos al público en general".
Esta medida genera un precedente controvertido: ¿se está utilizando una herramienta diseñada para el deporte para criminalizar la protesta social? El gobierno argumenta que busca "preservar el orden público y la seguridad", pero críticos señalan una posible restricción a la libertad de expresión y manifestación. Los afectados no solo enfrentan causas penales, sino también una prohibición permanente de asistir a espectáculos deportivos. Una jugada fuerte que mezcla la pasión del tablón con la efervescencia de la calle.