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La Subsecretaría de Turismo sacude el sector hotelero bonaerense con la recategorización de dos establecimientos clave. El "Marques del Mar" en Mar del Plata escala a "Tres Estrellas Urbano", mientras el "Atlántico Residencial" de Santa Teresita se queda en "Dos Estrellas", con una advertencia crucial por accesibilidad. ¿Revolución o burocracia?
El Boletín Oficial bonaerense trae novedades que hacen temblar las cimientos del negocio hotelero provincial. La Subsecretaría de Turismo, con mano firme, ha puesto bajo la lupa a dos pesos pesados del sector. Por un lado, el "Marques del Mar", joya marplatense propiedad del Sindicato de Obreros de Maestranza, escala a la prestigiosa categoría de "Hotel Tres Estrellas con Distinción Urbano". Este gigante de 14 plantas y 154 plazas, construido en 1973 y renovado en 2016, cumple con creces los exigentes requisitos, desde sus 77 habitaciones con sommiers queen hasta sus servicios de desayuno buffet, media pensión y hasta desfibriladores. ¡Un lujo a 300 metros de la peatonal San Martín!
Pero no todo es color de rosa. En Santa Teresita, el "Hotel Atlántico Residencial", de Jorge Walter Oguich, consigue la recategorización como "Hotel Dos Estrellas". Sin embargo, la resolución trae consigo una advertencia que resonará en toda la industria: deberá contar con una habitación totalmente adaptada para personas con discapacidad motriz durante el período de vigencia de su categoría, bajo pena de sanción. Esto pone en el centro del debate la inclusión y la accesibilidad en el turismo, un punto flaco para muchos establecimientos. Este hotel, con 92 plazas en 34 habitaciones, aunque renovado en 2015, tendrá que ponerse al día con la Ley Nacional N° 22.431 si no quiere enfrentar problemas.
Ambas resoluciones, con una vigencia de seis años, marcan un antes y un después en la regulación, reemplazando el tradicional libro de quejas por un formato digital. Esto no solo moderniza la gestión, sino que también promete mayor transparencia y agilidad en la atención de los reclamos de los turistas. La Subsecretaría de Turismo deja claro que la información brindada es una declaración jurada y que las verificaciones de oficio pueden traer sanciones, ¡así que a cumplir al pie de la letra o atenerse a las consecuencias!