Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
Una disposición provincial revela el alquiler de un inmueble en La Plata por $1.3 millones mensuales para el OPISU, un organismo clave en integración social. La polémica: las oficinas no atenderán al público y el costo es astronómico. ¿Se justifican estos gastos con la crisis actual?
¡Atención, bonaerenses! El Boletín Oficial de la Provincia de Buenos Aires acaba de soltar una bomba que hará temblar las arcas públicas. La Disposición Nº 26-DGAOPISU-2026 aprueba un contrato de locación que generará un desembolso mensual de PESOS UN MILLÓN TRESCIENTOS MIL ($1.300.000) para el Organismo Provincial de Integración Social y Urbana (OPISU).
El inmueble, ubicado en calle 6 N° 661/663, 8° piso, de la ciudad de La Plata, será destinado exclusivamente a oficinas del organismo, con una aclaración que levanta cejas: “sin atención al público”. Sí, leyó bien. Oficinas pagadas con el dinero de todos, donde los ciudadanos no podrán ser atendidos. El contrato se extiende por doce meses, desde el 1° de febrero de 2026 hasta el 31 de enero de 2027, con la posibilidad de una prórroga por un período igual, ¡y con ajustes cuatrimestrales!
"¿Es este el mejor uso de los fondos públicos en un contexto de ajuste y necesidades urgentes?" se preguntan ya en los pasillos de la Casa de Gobierno.
La justificación oficial es que no existen inmuebles fiscales disponibles que reúnan las condiciones requeridas. El contrato fue celebrado con el Sr. Daniel Eduardo AMATO, (DNI N° 11.895.562), quien también es Presidente de la Federación de Mayoristas y Proveedores del Estado (FEMAPE). Esta situación plantea interrogantes sobre la transparencia y la eficiencia en la gestión de los recursos estatales. ¿No hay alternativas más económicas o inmuebles subutilizados del propio Estado? La ciudadanía exige respuestas claras sobre cómo se administran sus impuestos, especialmente cuando se trata de cifras tan abultadas por espacios que, paradójicamente, no estarán abiertos al servicio directo de la gente. Un golpe al bolsillo de todos que, sin dudas, dará que hablar.