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El Ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, se aparta de una investigación por conflicto de intereses en la nominación de Ariel Lijo a la Corte Suprema. La Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, hereda el polémico expediente. ¿Transparencia o más sombras?
Un nuevo capítulo en la saga de la Corte Suprema de Justicia y los nombramientos que generan polémica. El Decreto 1121/2024 revela que el Ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona (D.N.I. N° 14.222.256), se ha excusado de intervenir en un expediente de la OFICINA ANTICORRUPCIÓN (OA). ¿El motivo? Un presunto conflicto de intereses vinculado a su actuación en el proceso de eventual designación del Dr. Ariel Oscar LIJO como juez de la Corte Suprema.
La historia es así: la OA recibió una presentación contra Cúneo Libarona por el caso Lijo. El titular de la OA, Dr. Alejandro Erasmo Guillermo MELIK, fue el primero en excusarse, alegando un "vínculo de amistad manifiesta" con el Ministro. Ante este escenario, Cúneo Libarona siguió el mismo camino, citando "razones de delicadeza y decoro" y el hecho de que los cuestionamientos eran sobre su propia persona. Un movimiento que, si bien busca la transparencia, no deja de levantar sospechas sobre la fragilidad de las instituciones.
Con Cúneo Libarona fuera de juego en este expediente, el Presidente de la Nación ha decidido encomendar la intervención a la mismísima Ministra de Seguridad, Dra. Patricia BULLRICH (D.N.I. N° 11.988.336). Un pase de manos que no estaba en el libreto y que pone a la ex-candidata presidencial en el centro de una trama que mezcla justicia, política y ética. La medida se enmarca en la Ley Nacional de Procedimientos Administrativos y la Ley de Ética de la Función Pública, buscando resguardar la imparcialidad del proceso.
¿Qué significa esto para el ciudadano? La designación de jueces de la Corte Suprema es un pilar de la institucionalidad. Cualquier sombra sobre su proceso de selección, y las excusaciones de altos funcionarios, erosionan la confianza pública. La intervención de Bullrich, figura fuerte del gabinete, podría ser vista como un intento de dar celeridad o, para los más escépticos, de controlar una situación delicada. Estar atentos a los próximos pasos de la OA y del Ministerio de Seguridad será crucial.